Negras gaviotas sobrevuelan la Sanidad Madrileña


Desde hace tiempo se viene denunciando de forma reiterada a través los medios de comunicación y por parte los grupos de la oposición la carencia de pediatras en los municipios de la Comunidad de Madrid, así como la nula reacción por parte del Gobierno del Partido Popular a esta denuncia.De esta problemática no se ha salvado la localidad de Tres Cantos, saltando en junio a la prensa y redes sociales las reclamaciones realizadas por parte de las familias tricantinas al suprimirse el servicio de tarde de pediatría en el Centro de Salud II, situado en el Sector Embarcaciones. La primera reacción de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid fue la habitual, esto es, echar balones fuera e indicar que «la escasez de este tipo de especialistas médicos a nivel nacional hace difícil cubrir plazas, no solo en Madrid sino en todo el país»(1). Sin embargo, ojalá hubiera sido esta la única respuesta del Gobierno del Partido Popular.

Este pasado 4 de diciembre fue difundida por los medios de comunicación la noticia (2)de que la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid y dos de los cinco sindicatos que componen la Mesa Sectorial habían acordado un «proyecto piloto» para la reducción de los horarios de consultas en Atención Primaria.De los componentes de la Mesa Sectorial (UGT, CCOO, SATSE, CSIT, Unión Profesional y el Sindicato de Médicos Amyts), solamente CSIT y Amyts han rubricado el acuerdo, que limita el horario de Atención Primaria hasta las 18.30h o 19h, concentrando así las consultas, según palabras de la Consejería de Sanidad, en«los horarios de mayor demanda de usuarios».

Este «proyecto piloto» se llevará a cabo en los catorce centros de salud – dos por cada una de las siete áreas territoriales- que se presenten voluntarios a participar en dicho programa.

No se han hecho esperar las reacciones en contra de estas propuestas por parte de los sindicatos no firmantes y de otras asociaciones de trabajadores del sector. En palabras de la secretaria general de CCOO Sanidad Madrid, Rosa Cuadrado, es «una irresponsabilidad modificar las citasen Atención Primaria en plena temporada de gripe» y, calculando el impacto sobre las urgencias hospitalarias generales, encargadas de asumir a la demanda de usuarios fuera del horario establecido en «un millón de urgencias hospitalarias y 200.000 de Pediatría», se va a producir un gran efecto negativo sobre el ya por sí deteriorado servicio de Urgencias Hospitalarias.

Según Julián Ordóñez, secretario general de la Sección de Sanidad Madrid de UGT, la falta de médicos de familia y pediatras «no se arregla acortando el tiempo de las consultas, sino aumentando los recursos para atraer a más profesionales», y destacando también el empeoramiento que esta medida va a significar para el servicio de las urgencias hospitalarias.Del mismo modo se han pronunciado el sindicato de enfermería SATSE y el Movimiento Asambleario de Trabajadores de Sanidad (MATS) (3), los cuales han declarado que la eliminación de las agendas en los horarios de consultas eliminados supondrá la falta de atención programada para personas que no puedan acudir al centro de salud en otro horario a causa de su actividad laboral, obligándoles a recurrir a los servicios de urgencias hospitalarias.

Lo que tienen claro estas voces críticas es que este «proyecto piloto» de la Comunidad de Madrid obedece a una política preestablecida y premeditada, bajo un concepto exclusivamente mercantilista de la Sanidad, que busca el deterioro y precarización de la Sanidad Pública en favor de la Sanidad Privada, intentando justificar el recorte en el horario con la conciliación de la vida familiar de las y los profesionales de la Salud, cuando en realidad se oculta la negativa a invertir en el sector público mediante la contratación de los profesionales demandados por la ciudadanía y buscando que, ante servicios públicos deficientes, la demandase transfiera a servicios privados, a pesar de que recientes estudios hayan atestiguado lo que ya imaginábamos, que la sanidad privada resulta más cara para el Estado que la sanidad pública.

Por otro lado, se ha hecho público el «fichaje» de Javier Fernández-Lasquetty como jefe de gabinete del presidente del Partido Popular, Pablo Casado (4). Lasquetty fue, bajo el mandato de Esperanza Aguirre, adalid y precursor de la privatización de la Sanidad madrileña, modelo seguido por sus sucesores(Güemes, Lamela). ¿Simple casualidad? Seguramente, pero lo que está claro es que sobre la Sanidad Pública madrileña sobrevuelan pájaros de mal agüero.