QUIERO OLVIDARME DE TENER QUE OLVIDAR

Ahora que hemos finiquitado 2018, si tuviéramos que hacer el resumen político del año, analizando partida a partida los hechos acaecidos tanto a nivel nacional como municipal, el saldo nos saldría sumamente negativo. Vayamos por partes:

  • SANIDAD:

Las listas de espera, privatizaciones, recortes en el sistema público que revierten en dotaciones al sistema privado. Derivación al mismo de cada vez a más pacientes, últimamente previsión de recortes en las horas de atención de los médicos de familia, etc.

En nuestro municipio los problemas con la pediatría, las urgencias y la ambulancia que se convierte en una promesa electoral recurrente que no llega a convertirse en realidad, llevamos más de 12 años con lo mismo.

ME GUSTARÍA OLVIDARME DE RECORTES, PRIVATIZACIONES Y FALTA DE RECURSOS NECESARIOS.

  • EDUCACIÓN:

Me gustaría olvidarme de la nefasta gestión del bilingüismo y del sufrimiento que se ha ocasionado a los padres que no querían que sus hijos cursaran tal engendro obligándoles a una única opción y además escasa en Tres Cantos.

Me gustaría olvidarme de la angustia de los padres que quieren escolarizar a sus hijos en centros públicos en los que hay espacio suficiente pero no sacan plazas a tiempo para favorecer la demanda en la concertada tricantina. El objeto de los conciertos es actuar como supletorios de la pública, y no al revés.

Me gustaría olvidarme de lo que han sufrido los chavales (y trabajadores) de la ampliación del IES José Luis Sampedro en un centro a medio construir y sin materiales básicos.

Me gustaría olvidarme de la privatización de la orientación en los centros concertados que lleva a cometer auténticas tropelías en los diagnósticos y derivaciones.

Y también, me gustaría olvidarme de las medidas menos locales que han afectado a la Comunidad de Madrid, pero por ello también a Tres Cantos. Algunos recortes se han revertido (muy pocos, en poca medida y básicamente salariales), pero lo que produce el mayor daño para la Educación es el exceso de ratio, la sobrecarga horaria, la reducción de medidas de atención a la diversidad y la no sustitución inmediata de bajas siguen como el primer día. Y para los alumnos, encarecimiento astronómico de tasas, especialmente universitarias, y reducción de ayudas.

Quiero mirar hacia delante, y me gustaría poder olvidar todas estas cuestiones porque ya no están. Sin embargo, mucho me temo que cuando retomemos el curso seguirán ahí, con su mirada burlona y su tono prepotente.

ME GUSTARÍA OLVIDARME DE RECORTES EN LA EDUCACIÓN PÚBLICA Y DE AYUDAS A LA ENSEÑANZA PRIVADA .

  • JUVENTUD

Las políticas del Gobierno Central y Local han tenido muy poco sentido en la vida de la juventud, organizando y fomentando fiestas con muy poco control del consumo de bebidas alcohólicas y de otras sustancias perjudiciales. La juventud necesita concienciación de los problemas que le puede acarrear el consumo de estas sustancias, y ayuda para encontrar otras formas de diversión.

Igualmente, la precariedad laboral hace que muchos de nuestros jóvenes tengan que permanecer viviendo con sus padres o plantearse salir fuera de España para tener una opción de vida digna.

ME GUSTARÍA OLVIDARME DE VER A JÓVENES SIN RUMBO Y SALIENDO DE NUESTRO PAÍS PARA TENER UNA VIDA DIGNA.

  • VIVIENDA

La última crisis vivida en nuestro país tuvo uno de sus pilares más importantes en la burbuja inmobiliaria. Construcción sin límites, préstamos a tutiplén y deterioro de las condiciones laborales crearon el espacio ideal para la megaburbuja.

Lejos de solucionarla aquellos que la habían provocado, se recurre como siempre a la clase trabajadora y pensionistas para revertir la situación. Una vez superada la crisis causada por la explosión de la burbuja no se ha vuelto a la situación preexistente a su creación; los precios de la vivienda siguen subiendo y, peor aún, el precio del alquiler se dispara, con lo que las familias no pueden hacer frente a estas condiciones: necesitamos una Ley de Vivienda que cubra todos estos aspectos en profundidad.

ME GUSTARÍA OLVIDARME DE DESAHUCIOS Y DE PERSONAS QUE CARECEN DE VIVIENDA.

  • REFUGIADOS

Me gustaría olvidar esos barcos peregrinando de puerto en puerto.

Me asaltan imágenes de esas personas golpeadas, heridas en cuerpo y alma y echadas al arroyo… y me gustaría olvidarlas.

Me gustaría olvidar cómo nuestros dirigentes (incluso aquí cerquita, en Tres Cantos) apelan a tecnicismos para dejar tiradas a personas en situación de extrema necesidad.

Me gustaría olvidar el origen de la situación de estas personas, las guerras, las hambrunas, las injusticias. Pero están ahí y, mientras estén, no podré olvidar la insolidaridad de algunos para con la necesidad de muchos.

ME GUSTARÍA OLVIDARME DE LA INSOLIDARIDAD Y LAS MUERTES DE PERSONAS QUE BUSCAN UN FUTURO.

  • TRANSPORTE

Me gustaría olvidarme del coche y coger un transporte público limpio, frecuente y eficiente.

Me gustaría olvidarme de los atascos de la M-607.

Me gustaría olvidarme de sacar el abono B2 para ir a Madrid cuando todos los demás municipios limítrofes tienen B1.

Me gustaría poder olvidarme de los guantes y la bufanda cuando tengo que hacer una larga caminata para llegar a la RENFE. Mejor olvidarme de la caminata, hacerla sólo por placer.

ME GUSTARÍA OLVIDARME DE LA GENTE ESPERANDO EN PARADAS DURANTE LARGO TIEMPO.

  • VERTEDERO

Hace tiempo que se venía rumoreando que se iba a construir un nuevo vaso en el vertedero de Colmenar Viejo, tras los movimientos que la Mancomunidad del Noroeste de Madrid. Finalmente todo indica que se llevará cabo la ampliación del vertedero, tras su aprobación (por los pelos, eso sí) por parte de los municipios pertenecientes a la Mancomunidad.

En Podemos Tres Cantos estamos a favor de la paralización de esta construcción y de un plan de Gestión Sostenible de Residuos Urbanos.

ME GUSTARÍA UN PUEBLO SIN OLORES NI BASURAS ENTERRADAS.

Esta es la carta que desde Podemos Tres Cantos hemos enviado a los Reyes Magos de Oriente. Aunque no somos monárquicos, sí creemos en la magia de los extranjeros que, venidos de Oriente o de Occidente, logran sobrevivir a largas e infernales travesías; creemos en la magia de las palabras, de los proyectos y de los sueños; y, sobre todo, creemos en la magia de las personas que, unidas, podemos hacer cambiar el mundo o, por lo menos, mejorar nuestro municipio y nuestro entorno.

Porque SÍ SE PUEDE, TODAS Y TODOS UNIDAS PODEMOS.

Firmado por Ana Sayalero y Manuel Cantón