Huertos urbanos, la revolución silenciosa

Los huertos urbanos son espacios agroecológicos habilitados para el cultivo de plantas alimentarías, aromáticas, medicinales… en nuestros entornos urbanos.

Se trata de:

  • Una actividad de ocio que beneficia nuestra salud y la de los nuestros.
  • Implica un nuevo concepto de ciudad.

Según su situación pueden ser urbanos, que son los insertos dentro de la ciudad —incluyendo zonas privadas y las propias viviendas— o periurbanos, que son los situados en los alrededores de la ciudad.

La idea que los fundamenta es adaptar aquellos espacios no utilizados o meramente ornamentales para convertirlos en una fuente de alimento y disfrute, de forma que transformemos todos aquellos espacios que tenemos debajo de nuestras casas en espacios verdes, sostenibles y de ocio. Siempre, por supuesto, de forma voluntaria y consensuada con los demás vecinos.

Las ventajas de esta práctica son innumerables: contribuye a la calidad alimentaria, reduce la huella ecológica, promueve variedades tradicionales, aprovecha terrenos baldíos o de uso meramente ornamental, elimina la distancia entre el productor y el consumidor, cumpliendo el objetivo del km 0, facilita la interacción de los niños con la agricultura para que, por ejemplo, aprendan que los tomates no nacen en el supermercado…

Tantas son las ventajas de estas iniciativas que, desde Londres a Berlín, pasando por ciudades de los Estados Unidos de América y, como siempre, con los países escandinavos a la cabeza, los huertos urbanos se están convirtiendo en una auténtica revolución silenciosa.

En nuestro país, los Ayuntamientos regidos por las políticas del cambio, como Madrid, Barcelona, Valencia o Vitoria, lideran la promoción de estos oasis ecológicos.

En Tres Cantos, la gran demanda ciudadana ha conseguido que el Ayuntamiento habilite un espacio periurbano, anteriormente infrautilizado, para emplearlo como huertos, mediante concesión de las parcelas a 50 adjudicatarios. Este espacio se ha demostrado claramente insuficiente, dado que se presentaron 500 solicitudes para los 50 huertos ofertados, pero desde Podemos Tres Cantos reconocemos que se trata de una brecha en el asfalto merecedora de nuestro aplauso y felicitación, a la cual hay que seguir impulsando y reivindicando a fin de que sea ampliada hasta que se consiga satisfacer dentro de lo posible la demanda existente entre nuestros conciudadanos.

En definitiva, la cuestión es qué queremos debajo de nuestra casa: un césped tratado con un herbicida cancerígeno como el glifosato o una tomatera ecológica con la cual podemos alimentar a nuestras familias. Que cada uno decida.

Desde Podemos Tres Cantos promovemos estos espacios tanto fuera como dentro de las ciudades, de forma que sean las iniciativas vecinales las que decidan el uso de los espacios comunes. Y es que pensamos que ya va siendo hora que los vecinos y vecinas participemos en el diseño de nuestros sectores.