Obituario. Ildefonso Martínez Marín, maestro.

Este pasado fin de semana, en el marco de ese flujo de sufrimiento y muerte que, a diario, va dejando en nuestro país el coronavirus, hemos recibido, como un mazazo, la noticia del fallecimiento de nuestro compañero de Podemos Tres Cantos, Ildefonso Martínez Marín.

Sí, Ildefonso era un hombre bueno, dedicado, primordialmente a su familia y a sus alumnos. Había sido profesor de la Escuela Pública, en el Colegio Carmen Hernández Guarch de nuestro pueblo (antes llamado Julio Pinto) donde impartió clases durante más de treinta años y por las que pasaron tantos y tantos de nuestros jóvenes tricantinos, hoy muchos ya, adultos. Ildefonso, como nos comenta uno de sus hijos, “era un enamorado del Arte y de la Cultura, en especial de la nuestra, y siempre, con mucha entrega y no menos dedicación, intentaba que sus alumnos entendieran y valoraran lo que estaban estudiando”.

Fue Ildefonso, junto con su familia, uno de aquellos primeros vecinos de Tres Cantos que se instalaron en nuestra ciudad, allá por el año 1982. Uno de sus pioneros, sería más propio decir de él y ello, principalmente tanto por su labor como Presidente de la Cooperativa de Viviendas “Fuenteovejuna”, en el Sector Descubridores, durante los años 1978 a 1984, haciendo realidad aquel proyecto de vivienda social con el que se había comprometido, siendo ésta una de las primeras promociones de viviendas en entregarse en la ciudad como, igualmente, por el ingente trabajo desarrollado por Ildefonso representando a su cooperativa durante aquellos años, ya en la Junta del Sector, en la Junta General de Cooperativas de Tres Cantos o como miembro de ésta en la comisión de colegios y escuelas infantiles, desde la cual y junto a la por entonces incipiente AA.VV., de la que Ildefonso también fue uno de sus fundadores, peleaban ante Tres Cantos, S.A., por la construcción de colegios y escuelas infantiles en nuestro pueblo, tanto dada la urgente necesidad  de esas dotaciones como por el mantenimiento del carácter público de las mismas frente a los intentos privatizadores que desde sectores de la propia Unión Territorial de Cooperativas se formulaban. Todo ello, el cooperativismo, el movimiento ciudadano, la defensa de los servicios públicos y la de los derechos sociales fueron su guía, pero no sólo la de Ildefonso sino también la de una buena parte de aquellos primeros tricantinos que por su tesón y lucha hicieron posible esta ciudad y que, al tiempo, forjaron buena parte de las señas de identidad que dieron sentido a lo que hoy es nuestro pueblo. 

A lo largo de su vida fue Ildefonso una persona comprometida con las causas más nobles, miembro del grupo fundador de la AA.VV. de Tres Cantos y participe de las primeras luchas vecinales en nuestro pueblo en favor de las dotaciones y de los servicios públicos de los que carecía Tres Cantos durante los primeros años de su andadura como ciudad; militante también del PCE y a su vez de IU, tras el 15-M, apoyo a Podemos desde su constitución integrándose en el Círculo de Tres Cantos. Como nos ha comentado uno de sus hijos, Ildefonso “fue un idealista que pensaba y confiaba en que el mundo podía cambiar convirtiéndose en un mundo mejor” y, “sin duda, aún no era su hora y luchó con uñas y dientes para continuar con nosotros. No pudo ser  y todos los que le conocíamos le echaremos mucho de menos.

Descansa en Paz, Ildefonso.