FP LA GRAN OLVIDADA

En estos días de preocupación de las familias por el futuro de los hijos y de matrículas en centros educativos, la Formación Profesional puede calificarse como La Gran Olvidada.

Olvidada por las familias, que apuntan a lo que creen lo mejor para sus hijos pensando en la Universidad y olvidando que la FP presenta unas tasas de inserción laboral mucho más altas que la mayoría de las titulaciones universitarias.  (Hay ciclos que rondan el 100%)

Olvidan también que, pese a ser un estudio “finalista”, es decir, cuyo objetivo es incorporarse al mundo laboral con una cualificación, la FP también permite una segunda oportunidad para acceder a la Universidad a aquellos alumnos que no han obtenido nota suficiente en la EVAU.

Pero sobre todo, la FP parece “olvidada” por las Instituciones.

En Tres Cantos sólo se ofertan en centros públicos 2 ciclos de grado superior y otros dos de grado medio (uno de ellos está concedido pero ni siquiera se abre inscripción) A fecha de hoy, no hay datos aún de los alumnos que han solicitado plaza en dichos centros y no han sido admitidos por falta de plazas pero en estos perfiles es habitual.

Cierto es que, muy cerca, junto al campus de la Universidad Autónoma, hay 3 centros públicos de altísimo prestigio, que ofrecen un total de 11 ciclos de grado medio y 18 de grado superior.  Son el IES Ciudad Escolar, IES Hotel Escuela e IES San Fernando.

Algunos de estos ciclos se imparten en modalidad DUAL.  (compresión impracticable de contenidos en un año destinando el segundo para una estancia formativa en empresas en las que el alumno realiza un trabajo a jornada completa, sin remuneración o con una compensación voluntaria de unos 200 euros mensuales).

Esta modalidad, lejos de lo proyectado y vendido por la Comunidad, ha supuesto un grave perjuicio para el sector productivo por varias razones:

  • Se han limitado los procesos enseñados a los de la propia empresa,
  • Se ha confiado la formación a personas cuya vocación no es en absoluto la enseñanza y que incluso ejercen mal este papel conscientemente pues pueden sentir que peligra su puesto de trabajo. 
  • Y, como no es difícil deducir de su planteamiento, esta modalidad colapsa la demanda de puestos de trabajo ya que las empresas pueden disponer de un alumno para que realice los trabajos. A final de curso, cuando debería materializarse el contrato real acogido a convenio, este alumno es reemplazado por otro de la promoción siguiente, en las mismas condiciones. 

Desde Podemos reclamamos:

  • Que se abran más perfiles profesionales y se oferten más plazas de FP en los centros públicos de Tres Cantos.
  • Que se paralice inmediatamente el modelo de FP Dual tal y como lo está implantando la Comunidad de Madrid.
  • Que se dote de personal suficiente a los centros educativos públicos para que puedan desarrollar su importante labor, incluyendo la dotación necesaria para que el profesor encargado pueda tener una relación fluída con las empresas del sector.

Por un Tres Cantos más humano, verde y feminista

Sí se puede

PRIVATIZACIONES Y MAMANDURRIAS EN LA ESCUELA TRICANTINA.

El 7 de junio (recién pasadas las elecciones y con el consistorio sin constituír aún) nuestros escolares llegaron a casa con esta carta.

Cuando tuvimos conocimiento de ello en Podemos apreciamos las siguientes irregularidades:

1.- Desde una plataforma pública (Colegio Público) se envía publicidad de un negocio privado.   Lo cual nos parece una irregularidad que atenta contra la libre competencia.

2.- Se oferta como “actividad extraescolar” algo que nunca jamás debiera ser tratado como tal.  Es como si nuestros niños trajesen a casa una carta invitando a “tomar antibióticos los lunes de 12 a 2”.  Nos parece una injerencia en la salud de los niños ya que si aparece la posibilidad de responder “no” a la pregunta de si se ha efectuado diagnóstico, estamos ante un claro caso de “automedicación” o “autoimposición de lo que es una terapia”.

3.- Se propone el uso de un espacio público para una actividad privada.  Si bien esto es algo habitual ya que se realizan actividades extraescolares en las instalaciones del centro, tanto las actividades como las empresas que las ofrecen son elegidas por las AMPAS que suelen ser las organizadoras de tales actividades y no impuestas por el Ayuntamiento y por supuesto, cuentan con el visto bueno de la dirección y el Consejo Escolar.

Ante estas irregularidades decidimos investigar y

  • Descubrimos, alertados por un vecino, que la página web que oferta esta actividad incumple flagrantemente muchas normas básicas y obligatorias.  “…la web logocole.es no incluye el CIF de la empresa, ni el propietario o la forma jurídica si es sociedad, ni la dirección de la empresa, ni un texto de privacidad o aviso legal (incumpliendo así la ley LSSI y probablemente la LOPD)”, cosa que desde Podemos también hemos comprobado que ocurría aunque la página actualmente está cerrada.
  • Abundando en la titularidad de la página, este dominio aparece registrado a nombre de Valentín Panojo Gutiérrez.  Nombre coincidente con el del anterior portavoz del grupo municipal del PP.
  • Y por último, han aparecido comentarios de que esa actividad estaba financiada al 50% por el Ayuntamiento.  Sin entrar en consideraciones sobre la idoneidad del precio de tal servicio si es que esta subvención al 50% se produce, entendemos que se han incumplido las normas de publicidad y libre concurrencia para la prestación del servicio por parte del Ayuntamiento para algo que ni siquiera está aprobado que se preste.  De hecho, según nos informan, la propia inspección educativa de la DAT Norte ha paralizado dicho proyecto.

CONSIDERACIONES:

  • Desde Podemos entendemos que el servicio diagnóstico de cualquier necesidad educativa de los alumnos tricantinos, cursen en colegios públicos, concertados o privados debe realizarse desde un centro público y con las debidas garantías de equidad y profesionalidad ya que estos diagnósticos pueden ser generadores de derechos a recursos que sostendremos económicamente toda la ciudadanía.
  • Desde Podemos entendemos que la atención a los alumnos de los centros públicos, sean sus necesidades educativas especiales o no, debe ser realizada con presupuestos y personal públicos.   Estos recursos deben ser provistos desde la Consejería de Educación (Comunidad de Madrid) y no a cargo ni del presupuesto familiar de los alumnos ni del presupuesto municipal.  Corresponde al Ayuntamiento velar por el bienestar de sus ciudadanos mediando, solicitando o si es necesario exigiendo ante la Comunidad de Madrid  la correcta prestación y atención de estas necesidades, pero no financiarlas.
  • Desde Podemos estimamos que se están produciendo irregularidades en el uso de bienes públicos:
    • Por la utilización de los cauces públicos como tutores y centros para difundir publicidad de negocios privados.
    • Por la privatización de un servicio que debería prestarse de modo público.
    • Por el favorecimiento flagrante a una empresa sin que haya mediado concurso público de ningún tipo.  Agravado por el hecho de que quien ostenta la titularidad de dicha empresa era miembro de la corporación municipal en el momento en el que se inició el proyecto.
    • Por la subvención de dicha actividad, sin acuerdo municipal,  si es que esta subvención se estuviera produciendo.

POR TODO ELLO.

Pedimos a D. Jesús Moreno, Alcalde ya nombrado de Tres Cantos, que aclare todas estas aparentes irregularidades y dé las explicaciones oportunas al grupo municipal de modo que podamos informar debidamente a la población.

Pensiones dignas y sostenibles

Al hablar de Pensiones, es habitual que desde las derechas y los medios vinculados a los poderes económicos y financieros, de manera reiterada y recurrente, nos anuncien que las pensiones no son sostenibles. Nos argumentan, machaconamente, «que si el sistema de pensiones está en quiebra»; «que si la esperanza de vida de los españoles es muy alta»; «que si el déficit de la Seguridad Social aumenta sin control»; «que si esto, que si lo otro…». ¡No tienen vergüenza!

Cabría preguntarse si realmente el problema principal de nuestro país son las pensiones, o por el contrario, si sería más propio que nos preguntáramos si nuestro país, si España, de verdad, es sostenible.

¿Acaso son sostenibles la monarquía, el ejército o la iglesia?

¿Has oído alguna vez que la financiación de la monarquía esté en riesgo?

¿Has oído alguna vez que la financiación del ejército esté en peligro?

¿Has oído alguna vez que la financiación de la Iglesia se va a acabar?

Da igual que en el seno de la monarquía se defraude, que incluso roben algunos de sus miembros o que el emérito sea un comisionista redomado.

No importa que el Ejército español tenga una deuda que alcance los 30.000 millones de euros, que en el mismo se despilfarre en la compra de dotaciones y armamento y en cuyos programas los sobrecostes, las prebendas y las comisiones estén a la orden del día, siendo una práctica habitual. Al respecto, es muy ilustrativo El libro negro del Ejército español de Luis Gonzalo Segura. (Ver)

De pecata minuta se podría calificar lo que la Iglesia española recibe anualmente, más de 11.000 millones de euros según informa Europa Laica; que el Estado sostenga su clero en salarios y pensiones, que, al tiempo, no pague impuestos, mientras su jerarquía y las instituciones religiosas se lucran con la explotación del patrimonio nacional, con la Educación concertada, con la Sanidad, con las inmatriculaciones de bienes…

Pero si lo anterior lo sobrellevamos como un baldón más de aquella transición, lo más sangrante es el haber asistido durante esta larga crisis a cómo bancos, autopistas, aeropuertos, y demás infraestructuras, estatales, autonómicas y municipales, realizadas al calor de las políticas del «ladrillo» y de la corrupción, y no siendo ni necesarias ni sostenibles, finalmente han sido rescatadas a costa de altos sacrificios para la mayoría de los españoles, socializando las pérdidas y pagadas en desahucios, en empleo, en salarios, en precariedad, en derechos sociales, en pensiones…  También a costa de sufrir la represión del Estado mediante la aplicación de leyes de excepción como la llamada Ley Mordaza, elaborada para contener la protesta y la reivindicación mientras comprobábamos el saqueo sistemático de bienes y de servicios públicos, en la vivienda, en la sanidad y en la educación públicas en favor de bancos, fondos buitres y demás fauna financiera en connivencia con el gobierno del Partido Popular.

Nos dicen las derechas, con reiteración, que las pensiones no son sostenibles, y yo me pregunto si España es sostenible cuando hemos alcanzado un sobre endeudamiento de casi el 100 por 100 del PIB, de 1,17 billones de euros, sometiendo al país a una deuda, prácticamente impagable y a la ciudadanía a una brutal regresión social (2). Deuda que dicho sea de paso nos obliga, diariamente al pago de 60 millones de euros en intereses.

Sí, nos repiten hasta la saciedad que hay que subir la edad de jubilación hasta los 70 años y, además,  que para el cálculo de la pensión hay que computar toda la vida laboral, es decir, en Román paladino,  bajarlas porque el sistema está en quiebra, nos dicen. Mientras, la banca, en connivencia de los gobiernos del PP, del PSOE y demás derechas, silencian que ésta se niega a devolver los más de 60.000 millones de euros prestados para su rescate, dándose ya éstos por perdidos, mientras los beneficios alcanzados por la banca durante la crisis superan los 100.000 millones y cuando la misma apenas paga impuestos. ¿En suma, acaso es sostenible este país cuando el Estado se ve incapaz de recuperar el rescate bancario, cuando en aquellos países en los que el sector financiero fue rescatado, prácticamente todos, devolvieron  ya las ayudas? (3)

Igualmente, es preceptivo preguntarse si puede ser sostenible un país ante el saqueo sistemático de las arcas públicas al que ha sido sometido por parte de los partidos del turnismo, por políticos y empresarios corruptos y cuya estimación se acerca ya a los100.000 millones de euros siendo tal cantidad la que finalmente ha recaído sobre las espaldas de los contribuyentes. Contribuyentes que seguiremos pagando con creces, mientras corruptores y corruptos, se han ido, en su gran mayoría de rositas y tan campantes (4).

No. En el marco de esta deriva infernal, obviamente, España no es sostenible, pero para las derechas, para el IBEX y sus voceros mediáticos, que en nuestro país que se robe, que se despilfarre, que no se devuelva el dinero prestado a los bancos, esto no es el problema, ¡bah, pelillos a la mar! No, el problema son las pensiones. La receta que nos ofrecen para su solución no es otra que acabar con los derechos sociales, con las pensiones y la Seguridad Social como enemigos a batir y en favor de los planes de pensiones privados, de bancos, y fondos de inversión, en concordancia con los intereses de los poderes económicos y financieros y conforme a los recados y directivas que desde UE y desde el FMI, constantemente, nos envían. ¡No, no tienen vergüenza!

No obstante, es obvio que nuestro sistema de Seguridad Social y de Pensiones tiene que mejorar y precisa, ante todo, que el empleo sea de mayor calidad que el existente. De ahí la necesidad de la derogación de las reformas laborales del PSOE y del PP que precarizaron el empleo causando una disminución sustancial de las cotizaciones. Igualmente, es necesario un mayor control de las jornadas de trabajo y de las horas extraordinarias que, a millones, se escamotean al sistema y que causan un grave agujero a la financiación de nuestras pensiones. Un fraude, prácticamente consentido, que esperamos se le ponga coto cuanto antes.

Asimismo, sigue siendo necesaria la separación de fuentes de financiación del sistema, en línea con las recomendaciones del Pacto de Toledo, para garantizar la sostenibilidad futura de las pensiones contributivas, y en consecuencia, que las pensiones no contributivas, que son las causantes del déficit que anualmente viene arrastrando la Seguridad Social, se abonen vía impuestos y a través de los Presupuestos del Estado. Es oportuno añadir al respecto, según datos del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, que si en 2018 el déficit absoluto de la S.S alcanzó casi los 6.500 millones de euros, la contribución del sistema a las pensiones no contributivas fue cercana a los 9.000 millones de euros. Es decir, que las pensiones contributivas alcanzaron un superávit cercano a los 2.500 millones de euros y en consecuencia, que el sistema no está en quiebra sino que se necesita una mayor financiación del Estado a causa de las pensiones no contributivas.

En fin, es obvio que también nuestro sistema de Seguridad Social se debe adecuar a los nuevos modelos de producción que se derivan de las nuevas tecnologías (la robótica y los sistemas de producción informatizados, ¿deben o no contribuir al sostenimiento del sistema? Eso está en discusión, pero en todo caso es imperativa la necesidad de una Reforma Fiscal en profundidad y es nuestra obligación el avanzar hacia un modelo productivo más justo y sostenible que nos permita mantener unas pensiones dignas para nuestros mayores en el futuro.

Realmente, los augures de las derechas, los lacayos de los poderes, económicos y financieros, mientras callan ante el fraude, el saqueo y la corrupción; lo que nos están diciendo, en definitiva, es que España no puede sostener a sus mayores. No, no lo vamos a consentir, porque SÍ PODEMOS.

El próximo jueves 14 de marzo, en Podemos Tres Cantos os esperamos en el Salón de Actos del Centro 21 de marzo a las 7 de la tarde. Charlaremos con los miembros de la Coordinadora de Pensionistas de Madrid. Os esperamos.

Firmado: Félix Arana

 Notas

(1)        La Iglesia católica recibe más de 11.000 millones anuales del Estado

https://www.elplural.com/sociedad/religion/la-iglesia-catolica-recibe-mas-de-11-000-millones-anuales-del-estado_31031102

(2)      “La deuda española es impagable, el país está en bancarrota”

https://www.deia.eus/2018/02/11/economia/la-deuda-espanola-es-impagable-el-pais-esta-en-bancarrota

  • La gran banca ha ganado 100.000 millones desde el inicio de la crisis

https://www.publico.es/economia/resultados-anuales-gran-banca-ganado-100000-millones-inicio-crisis.html

«Anónimo» era una mujer

Durante estos primeros días de marzo nos encontramos celebrando la Semana de la Mujer, que alcanzará su culminación este viernes día 8. Desde Podemos Tres Cantos queremos sumarnos hoy a las acciones y actos reivindicativos por la igualdad entre hombres y mujeres con un homenaje a todas aquellas mujeres escritoras que a lo largo de la historia debieron esconderse bajo el deshonroso disfraz de «anónimo».

«Durante la mayor parte de la historia, “Anónimo” era una mujer» es una de las más célebres citas de Virginia Woolf, una de las principales representantes del feminismo de las primeras décadas del siglo XX (aunque es posible que ella no fuera consciente de ello). Su pensamiento y su forma de escribir la convirtieron en fuente de inspiración y figura influyente para el movimiento sufragista y otros movimientos liberales y feministas. Woolf analizó y denunció en sus obras el uso de la violencia de hombres sobre mujeres para reprimirlas tanto de forma política como intelectual. En una de sus obras más importantes, Una habitación propia podemos encontrar otra de sus frases más conocidas, «Una mujer debe tener dinero y una habitación propia si va a escribir ficción», haciendo alusión a la necesidad de independencia económica de la mujer como premisa para alcanzar su autonomía vital y la liberación del yugo al que muchos varones y las estructuras patriarcales la mantienen sometida. Virginia Woolf es además una de la más firmes defensoras de la tesis de que debajo de «Anónimo» subyace una mujer.

El Lazarillo de Tormes, La epopeya de Gilgamesh, el Cantar de Mío Cid, el Romancero viejo o la mayoría de la literatura medieval artúrica son ejemplos de autoría anónima, y durante las últimas décadas se ha extendido la sospecha de que fueran escritas por mujeres, que decidieron ocultar sus nombres seguramente debido al temor (por otro lado, fundado) de que sus obras no fueran publicadas, adquiridas o leídas o al miedo a posibles represalias (familiares, económicas, sociales, incluso penales…).

Esta práctica no solamente tuvo lugar durante los siglos pertenecientes a la Edad Media o la Edad Moderna. Ya en nuestra época contemporánea podemos encontrar diversas obras publicadas como «Anónimo», algunas muy conocidas, de las que tenemos constancia que su autor era una mujer. En estos casos, los motivos para permanecer en el anonimato son muy variados. En algunos casos se trata de manuscritos encontrados tras la muerte de sus autoras, en cuya publicación sus herederos han decidido preservar su intimidad, muchas veces por expreso deseo de las fallecidas.

Es el caso de Una mujer en Berlín, un estremecedor relato del fin de la Segunda Guerra Mundial que narra la entrada del Ejército Rojo en Berlín. Se publicó en 1944 de forma anónima para respetar la privacidad de su autora, que cuenta en primera persona las violaciones que sufrió por parte de soldados rusos. Aunque muchos especialistas han atribuido su escritura a la periodista Marta Hillers, la polémica sobre su verdadera autoría aún continúa viva.

Uno de los casos de anonimato desvelado más conocidos es el de Jane Austen, que publicó Sentido y sensibilidad en 1861 bajo el nombre de de «by a Lady» (por una mujer). Este es un supuesto curioso, ya que está a medio camino entre el anonimato completo y el reconocimiento de que su autora era una mujer.

Junto a la anonimia, el otro método empleado por las mujeres escritoras a la hora de publicar sus obras es el uso de seudónimos masculinos, o el de los nombres de sus propios esposos. Podríamos aportar decenas de ejemplos de ambos casos, pero lo dejaremos para una próxima ocasión. Por el momento, recomendamos a nuestros lectores y lectoras el sugerente juego de releer con detenimiento alguno de los clásicos «anónimos» y buscar en ellos algún atisbo de su posible autoría femenina. Seguramente nunca llegaremos a confirmarla, pero, como a Virginia Woolf, desde Podemos Tres Cantos nos gusta pensar que «Anónimo» era una mujer.

Firmado: María Morales

Corresponsabilidad en la vida y la obra de Lilly Martin Spencer


Cuadro titulado Domestic Happiness, de Lilly Martin Spencer

Todavía en la sociedad actual no se comprende ni acepta que la corresponsabilidad es beneficiosa tanto para hombres como para mujeres, y es que el patriarcado se ha encargado de crear roles y estereotipos que perjudican a ambos sexos, estigmatizando al hombre que se responsabiliza de las tareas de cuidado de afeminado o poco varonil. La corresponsabilidad se entiende como una oportunidad para el liderazgo femenino, para la incorporación de las mujeres al mundo laboral, y se olvida que es una oportunidad para que los varones dejen de soportar en exclusiva la carga económica además de disfrutar de sí mismos y de su familia.

Si desmontar este tipo de mentalidades hoy es difícil, 170 años atrás era una proeza, y la artista Lilly Martin Spencer y su esposo lo hicieron tanto a nivel personal como creando ella obras que divulgaban un estilo de vida familiar nada convencional, pero que ella, con su talento técnico e ironía, tambaleó los cimientos de la sociedad americana desde sus exposiciones con cuadros que provocaban las risas de los espectadores, cuando era ella quien en realidad se mofaba de quienes los observaban. Young Husband: First Marketing, creado en 1854 y conservado hoy en el Museo de Arte Metropolitano de Nueva York, es buena ejemplo de ello.

Aunque los padres de la pintora eran franceses, ella nació en Inglaterra, en Exeter, un 26 de noviembre de 1822. Su nombre originario fue Angelique Marie Martin y a la edad de 8 años, con su familia, emigró a Nueva York, donde vivieron durante 3 años hasta trasladarse a una granja en una pequeña ciudad de Ohio llamada Marietta. Desde bien pequeña fueron evidentes sus dotes artísticas y llamó la atención de artistas locales como Sala Bosworth y Charles Sullivan, quienes la apoyaron y asesoraron hasta conseguir que en 1841, a los 19 años, organizará su propia exposición en una rectoría de la Iglesia del pueblo, que fue visitada por el crítico Nicholas Longworth, quien quedó fascinado con su obra y su corta edad, recomendándole que fuera a estudiar a Cincinnati.

La madre de Lilly, Angelique Perrine LePetit Martin, era una firme seguidora del utopista Charles Fourier, y esas ideas calaron profundamente en su personalidad, convirtiéndose en una mujer inusualmente independiente en su época, así como firmemente creyente en la igualdad entre los sexos y la oportunidad para las mujeres. Lilly se sentía artista y no pretendía serlo por presumir de habilidades, sino por ser su profesión. Así pues, antes de cumplir los 20 años marchó a Cincinnati, donde se formó con los retratistas James Beard y John Insco William, a quienes asombraba el estilo peculiar de la pintora.

En 1844, tres años después de haberse instalado en ciudad, Lilly se casó con Benjamin Spencer, y decidió mantener su apellido (ya sabemos que lo normal es adoptar el del cónyuge en los países anglosajones). Benjamin, inglés, trabajaba en una sastrería, pero una vez casados decidieron que él dejara su trabajo para apoyarla a ella en su carrera, dedicándose a atender las labores domésticas. De éste modo Lilly se convirtió en el sostén económico de su hogar. Familiares y amigos apostaban que ella, antes o después, abandonaría su carrera pero se equivocaron. Además tuvieron 13 hijos de los que solo 7 llegaron a la madurez.

En 1848, buscando un mayor público, Lilly y Benjamin se trasladaron a vivir a Nueva York, donde ya era conocida por las exposiciones que había realizado en la Academia Nacional de Diseño y en la American Art-Union. A la población neoyorkina le gustaba comprar cultura en la que se sintiesen representados y Lilly, que era especialista en retratos, encontró en esa brecha dónde triunfar con escenas domésticas, a menudo inspirándose en escenas de su propia familia. Así pues, se convirtió en la pintora de género femenina más popular y reproducida de mediados del siglo XIX. Sus pinturas rebosaban optimismo, calidez y entusiasmo que transmitían felicidad y una forma de vida familiar sorprendente. También resultaba peculiar el nombre de sus obras, a las que titulaba de forma cota, pegadiza y no descriptiva del contenido de la misma, sino más bien como un reclamo artístico, Una de las horas felices de la vida, Las dos debemos desaparecer, Leyendo la leyenda o Bésame y tú besarás a las chicas son algunos de los sugerentes títulos.

Cuadro titulado Young Husband, de Lilly Martin Spencer

Lilly Martin también ilustró libros y revistas, realizó litografías e hizo retratos por encargo, entre otros el de la sufragista Elizabeth Cady Stanton; sin, embargo había una gran disparidad entre su aparente popularidad y su éxito financiero. Realmente su vida fue una continua crisis económica repleta de facturas que se amontonaban a final de mes. Por ese motivo, en 1858 ella y su familia se mudaron a vivir a una granja en Nueva Jersey, donde la crianza de animales de corral y la plantación de verduras evitó que cayeran en la inanición que trajo la guerra. La familia se trasladó de nuevo, en el invierno de 1879, a las zonas rurales de Nueva York, y un año después, con tan solo 46 años falleció su esposo quedándose ella viuda y con un montón de niños, por lo que tuvo que vender la granja y trasladarse a otra más modesta a unos 10 kilómetros de distancia, manteniendo un estudio allí.
Lilly siguió trabajando hasta su muerte, acaecida el 22 de mayo de 1902, pero su situación financiera siguió siendo insegura siempre. Lilly Martin perseveró a pesar de la crisis financiera y enfrentó desafíos que todos los artistas deben enfrentar, así como dificultades específicas para una mujer que trabajó en un mundo dominado por hombres.

La obra de Lilly Martin es tanto ideológica como utópica. Ideológica por fomentar a la clase media en ascenso en el mundo cultural; utópica, por resistirse a la dominación de la clase o del género. Sus obras. En su gran mayoría, óleos sobre lienzo fueron pintados con una paleta de colores brillantes y nítidos, refinados en su ejecución y terminados con suavidad. Son llamativas las cabezas que pinta, grandes y desproporcionadas de sus cuerpos, especialmente en el caso de las mujeres con una intención de empoderarlas y equilibrarlas en la igualdad. También es curioso el tratamiento que da a los varones como amorosos esposos e ineptos maridos ante la corresponsabilidad. Ejemplo de ello es Young Husband, cuyo modelo fue su esposo, y a través de cuya obra pretendió un acercamiento cómico a las ansiedades sociales de su tiempo, y que era desmontar los roles de hombres y mujeres.

El protagonista del cuadro es Benjamin que, aturdido, viene de hacer la compra de alimentos para su hogar, pero de la canasta que porta ya han caído varias verduras que están esparcidas por el suelo, y un pollo que está cayendo. Sujetando el paraguas y la cesta al hombre parecen faltarle manos para llegar con la compra completa a su casa. Tras él, un caballero, observa sonriente al protagonista y al fondo una criada lo mira con desconcierto. Las costumbres de la familia de la artista provocaban la burla de la sociedad, pero fue ella quien realmente se burló de la misma con esta obra que expuso en la primavera de 1854 en la Academia Nacional de Diseño de Nueva York. El marido de Lilly realizaba estupendamente las tareas de la casa, pero el público que vio la obra tras divertirse se sintió ofendido porque en el cuadro se ridiculizaba la gentileza e incompetencia del hombre.Lilly Martin a mediados del siglo XIX trató sin pudor las relaciones hombre y mujer en una sociedad igualitaria y en una vida matrimonial con responsabilidades compartidas, y lo hizo en términos humorísticos, para provocar y sensibilizar a la sociedad del momento. Pintando escenas domésticas la artista visualizó a la mujer que reclamaba igualdad, espacio, ámbito y estatus profesional, de modo que ambos sexos tuvieran las mismas oportunidades.

Resulta más que curioso que actualmente los hombres y las mujeres le dediquen prácticamente el mismo tiempo a las tareas domésticas cuando no tienen pareja (11 horas ellos y 13,5 ellas semanales), y que la cantidad de horas se duplique en el caso de ellas y se mantenga en la de ellos cuando conviven. Ello implica que ambos sexos están perfectamente cualificados para su realización pero la cultura patriarcal carga con esta labor a las mujeres por no estar remunerada económicamente.

Las tareas de la casa, en un estado de igualdad, han de contemplarse como una oportunidad para ambos sexos de compartir tiempo con la pareja, aumentar el bienestar personal y social, mejorar la complicidad con la persona elegida, disfrutar y conocer mejor a los hijos y las hijas, aprender nuevas competencias y habilidades, dar independencia y autonomía, tener la satisfacción de ser capaz de cuidar de sí misma/o y de la familia, ser responsable y coherente y convertirse en un buen ejemplo para la prole. Ningún hombre puede hablar de libertad o de justicia sin poner en práctica los valores de la igualdad en el hogar. Pues de lo contrario se convierte en el inepto que retrató Lilly Martin.

Firmado: Esther Tauroni Bernabeu, Doctoranda en Políticas de Igualdad, Licenciada en Historia del Arte, Técnica en Igualdad, Activista, Ingobernable, Investigadora y Mujer.

Trece razones para seguir luchando

Sus nombres eran: Carmen Barrero Aguado, Martina Barroso García, Blanca Brisac Vázquez, Pilar Bueno Ibáñez, Julia Conesa Conesa, Adelina García Casillas, Elena Gil Olaya, Virtudes González García, Ana López Gallego, Joaquina López Laffite, Dionisia Manzanero Salas, Victoria Muñoz García y Luisa Rodríguez de la Fuente. La mayoría tenía entre 18 y 23 años, menores de edad conforme a la legislación de la época, y solo una de ellas, Blanca, 29.

Fueron fusiladas en la mañana del 5 de agosto de 1939 contra uno de los muros del cementerio de La Almudena, que hoy ostenta unas placas en su memoria, y que fue profanado hace unas pocas semanas por unos vándalos que pintaron de negro las banderas republicanas que las recuerdan. No sido este el único lugar de este camposanto en ser atacado. Las tumbas del fundador del PSOE, Pablo Iglesias, de la dirigente comunista Dolores Ibárruri (conocida como La Pasionaria) y los monumentos a los Caídos de la División Azul han sido también dañados con diversas pintadas. Todo parece indicar que estos reprobables actos tuvieron lugar tras la manifestación que el pasado 10 de febrero convocó en torno a la plaza de Colón de Madrid al tripartito de la derecha española y sus acólitos.

Está históricamente comprobado que las Trece Rosas, como se conoce desde aquella aciaga mañana de 1939 a las trece muchachas fusiladas, fueron elegidas al azar de entre las 4.000 reclusas que malvivían hacinadas en la cárcel de Las Ventas. Sólo tres de ellas eran activistas de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU). Blanca Brisac, por ejemplo, nada tenía que ver con la política activa; era católica y votante de derechas, y su único delito había sido prestar dinero a un amigo comunista.

Todas ellas se encontraban recluidas en Las Ventas cuando se produjo el brutal asesinato de Isaac Gabaldón, comandante de la Guardia Civil, de su hija y del chófer que les acompañaba, por parte de tres militantes de la JSU en la noche del 29 de julio de 1939. Como forma de castigo, el seis de agosto fueron fusilados tanto los autores de la muerte, delatados por medio de las torturas a las que fueron sometidos algunos de sus compañeros, y también muchos de los presos que habían sido detenidos poco antes, ya fueran o no miembros de la JSU, entre ellos las Trece Rosas. En realidad fueron catorce: una de ellas se salvó ese día de la muerte por un error en la transcripción de su nombre (Antonio en lugar de Antonia), siendo finalmente fusilada unos meses después. Debido al caos reinante en los tribunales, algunas de las detenidas acusadas por el intento de la reorganización de las JSU no fueron encausadas y, sin embargo, algunas jóvenes detenidas por otros motivos distintos sí que fueron enjuiciadas, como es el caso de la mayoría de estas catorce, que fueron condenadas a muerte tras un juicio sumarísimo en el Tribunal de las Salesas, junto con cuarenta y tres hombres.

Así rezaba la sentencia: «Reunido el Consejo de Guerra Permanente número 9 para ver y fallar la causa número 30.246, que por el procedimiento sumarísimo de urgencia se ha seguido contra los procesados (…) responsables de un delito de adhesión a la rebelión (…) Fallamos que debemos condenar y condenamos a cada uno de los acusados (…) a la pena de muerte». 48 horas después, las Trece Rosas fueron conducidas en un camión a 500 metros de la prisión y ejecutadas por un pelotón de fusilamiento, quedando grabado su nombre para la posterioridad como las Trece Rosas Rojas.

Las crónicas cuentan que una de ellas, Ana López Gallego, de 21 años, militante de las JSU, secretaria de Radio Chamartín durante la guerra, encarcelada desde el 6 de junio, sobrevivió a la primera descarga y se enfrentó a los soldados con un desafiante «¿Es que a mí no me matan?». Ese es el espíritu con el que debemos enfrentarnos a las amenazas de la triple alianza de la derecha, que parece decidida a cuestionar y poner en peligro nuestra democracia, nuestras libertades, nuestro Estado de Derecho y nuestro estado del bienestar.

Tenemos trece, o catorce, razones para hacerles frente, para, con la fuerza de los votos, de la Ley y de la palabra, no ceder al desaliento y seguir adelante, siempre adelante.

Una de las Trece Rosas, Julia Conesa, de 19 años, escribió esta frase como cierre de la carta que dirigió a su madre la noche antes de ser fusilada: «que mi nombre no se borre en la historia». Porque se lo debemos, porque su sacrificio nunca será suficientemente reconocido y porque somos plenamente conscientes de nuestra Memoria Histórica, desde Podemos Tres Cantos podemos asegurar que, por muchas pintadas y actos vandálicos que el muro de las Trece Rosas sufra, ni el nombre de Julia Conesa ni los del resto de sus compañeras podrán ser nunca borrados, pase lo que pase y le pese a quien le pese. Sus herederos de espíritu nos encargaremos de ello. Este próximo 5 de agosto se cumplirán 80 años. Nos vemos allí.

Firmado: María Morales

Abril nos espera


Fuente: Lainformacion.com Proclamación de la II República en la Puerta del Sol de Madrid (14 de abril de 1931)

Se nos ha convocado a Elecciones Generales para el próximo 28 de abril. Si bien es cierto que la campaña electoral, como está establecido, se producirá durante los quince días previos a la jornada de reflexión, es un hecho que ya ha dado comienzo, desde el mismo instante de su convocatoria por el Presidente del Gobierno, estando abocada la ciudadanía a una larga campaña electoral de más de dos meses de duración.

Así, en esta dilatada campaña, hasta ese 28 de abril, la triple derecha se nos presenta en sus tres versiones, a cual más impresentable: fascista una, neofranquista otra y neoliberal la tercera. Todas ellas compitiendo entre sí por mostrarnos su perfil más patriotero, más intransigente y más antidemocrático, no sólo en contra de todo aquello que se refiera a superar el grave problema territorial existente en nuestro país mediante el diálogo y el acuerdo sino, así mismo, contra toda esa España abierta y plural de la que la gran mayoría de los españoles nos sentimos orgullosos, más libres, y solidarios. En esa España infinitamente más democrática y diversa, alejada de ese centralismo voraz y asfixiante que el conservadurismo rancio de la triple derecha nos trata de imponer y que nos retrotrae a los tiempos oscuros de la dictadura.

En este sentido, es fácil aventurar, como acaba de suceder en los recientes comicios andaluces, que en la presente campaña electoral a las Generales el tridente de esta derecha carpetovetónica y neoliberal de nuevo volverá a la carga con ese discurso vacío, pleno de insultos y mentiras, apropiándose de símbolos que nos pertenecen a todos, como la Patria y la bandera, aderezando su discurso con diatribas de referencias catastrofistas al golpe de estado y a la ruptura de España por mor del independentismo catalán. Un discurso que más bien nos recuerda a aquellas rancias arengas cuarteleras a las que nos tenían acostumbrados durante la dictadura y que hoy cargan de amenazas e intransigencia que tanto odio rezuman y tanta aversión producen, como son las que, al unísono, el trifachito machaconamente nos propone: la inmediata aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña, la retirada de las competencias al nacionalismo periférico en materia de Orden Público y Educación y la incautación de los medios informativos públicos, de la radio y televisión catalanas, principalmente, así como un mayor castigo penal a los promotores del independentismo.

En esta tesitura, ni qué decir tiene que en esta larga campaña las tres derechas no nos hablarán de los problemas y necesidades de la gente, de los más de 150 desahucios diarios, ni del problema social generado por la falta de vivienda pública en alquiler ni de limitar su precio. No, no les interesa hablar de pobreza energética; de la dependencia; de feminismo, sobre la igualdad hombre/mujer ni de la brecha salarial entre ambos —¡sí, lo que faltaba!—, si acaso, algún exabrupto. Tampoco, ¡faltaría más!, propondrán algo sensato sobre la Memoria Histórica; al contrario, si cabe, más olvido. Sobre inmigración, sin duda, más racismo y más xenofobia. Mucho menos hablarán sobre todo aquello relacionado con la recuperación de los derechos sociales tras los brutales recortes del gobierno del Partido Popular, o en cuanto a las libertades y los derechos políticos cercenados y los instrumentos utilizados para recortarlos, como la Ley Mordaza, la Reforma Laboral, el Voto Rogado o la Reforma del Código Penal con el objeto de endurecer con penas y multas el activismo social

No, esta triple derecha no va a consentir ese debate, de todo lo que signifique mejorar la convivencia y la calidad de vida de la gente, no es su terreno de juego, carece de un programa serio solidario que, de verdad, interese a las clases populares. Sus recetas antisociales son las de siempre: bajar impuestos, es decir, a los ricos, a las empresas, a los bancos, a los fondos buitres y privatizar todo lo público, la sanidad, la educación, las pensiones…

No, lo que le interesa a este triplete neofascista, neocon y neoliberal es seguir exacerbando su nacionalismo ramplón y testicular con el meritorio concurso, como es obvio, de los independentistas, también de sectores del PSOE asociados a sus baronías y con el inestimable apoyo mediático de prácticamente todo el arco informativo audiovisual, que no cejarán en escamotear el debate real que necesitan nuestro país y la ciudadanía. Indudablemente, todos ellos entienden que esta dinámica electoral les beneficia y les dará importantes réditos electorales. Es un filón, una presa que no piensan soltar hasta el último día. Luego, si la operación da sus frutos, como han hecho en Andalucía, este trío de la derechas más rancia y reaccionaría se aliará para formar gobierno.

Fuente: AnnurTV La revolución de los claveles en Portugal (25 de abril de 1974)

En consecuencia, desde la izquierda, desde Podemos Tres Cantos, convocamos a la ciudadanía progresista a combatir la abstención; emplazamos a nuestros vecinos tricantinos a la movilización, a la participación masiva en las elecciones generales del 28 de abril, a fin de combatir y contrarrestar esta deriva retrógrada del conservadurismo hispánico que pretende atenazar nuestros derechos, nuestras libertades y nuestra calidad democrática.

Abril, que nos trae recuerdos de esperanza, de república, de libertad, de igualdad y de fraternidad, nos motiva para impedirlo. Contamos con todos vosotros. Abril es nuestro, porque, unidos, PODEMOS.

Firmado: Félix Arana