Pensiones dignas y sostenibles

Al hablar de Pensiones, es habitual que desde las derechas y los medios vinculados a los poderes económicos y financieros, de manera reiterada y recurrente, nos anuncien que las pensiones no son sostenibles. Nos argumentan, machaconamente, «que si el sistema de pensiones está en quiebra»; «que si la esperanza de vida de los españoles es muy alta»; «que si el déficit de la Seguridad Social aumenta sin control»; «que si esto, que si lo otro…». ¡No tienen vergüenza!

Cabría preguntarse si realmente el problema principal de nuestro país son las pensiones, o por el contrario, si sería más propio que nos preguntáramos si nuestro país, si España, de verdad, es sostenible.

¿Acaso son sostenibles la monarquía, el ejército o la iglesia?

¿Has oído alguna vez que la financiación de la monarquía esté en riesgo?

¿Has oído alguna vez que la financiación del ejército esté en peligro?

¿Has oído alguna vez que la financiación de la Iglesia se va a acabar?

Da igual que en el seno de la monarquía se defraude, que incluso roben algunos de sus miembros o que el emérito sea un comisionista redomado.

No importa que el Ejército español tenga una deuda que alcance los 30.000 millones de euros, que en el mismo se despilfarre en la compra de dotaciones y armamento y en cuyos programas los sobrecostes, las prebendas y las comisiones estén a la orden del día, siendo una práctica habitual. Al respecto, es muy ilustrativo El libro negro del Ejército español de Luis Gonzalo Segura. (Ver)

De pecata minuta se podría calificar lo que la Iglesia española recibe anualmente, más de 11.000 millones de euros según informa Europa Laica; que el Estado sostenga su clero en salarios y pensiones, que, al tiempo, no pague impuestos, mientras su jerarquía y las instituciones religiosas se lucran con la explotación del patrimonio nacional, con la Educación concertada, con la Sanidad, con las inmatriculaciones de bienes…

Pero si lo anterior lo sobrellevamos como un baldón más de aquella transición, lo más sangrante es el haber asistido durante esta larga crisis a cómo bancos, autopistas, aeropuertos, y demás infraestructuras, estatales, autonómicas y municipales, realizadas al calor de las políticas del «ladrillo» y de la corrupción, y no siendo ni necesarias ni sostenibles, finalmente han sido rescatadas a costa de altos sacrificios para la mayoría de los españoles, socializando las pérdidas y pagadas en desahucios, en empleo, en salarios, en precariedad, en derechos sociales, en pensiones…  También a costa de sufrir la represión del Estado mediante la aplicación de leyes de excepción como la llamada Ley Mordaza, elaborada para contener la protesta y la reivindicación mientras comprobábamos el saqueo sistemático de bienes y de servicios públicos, en la vivienda, en la sanidad y en la educación públicas en favor de bancos, fondos buitres y demás fauna financiera en connivencia con el gobierno del Partido Popular.

Nos dicen las derechas, con reiteración, que las pensiones no son sostenibles, y yo me pregunto si España es sostenible cuando hemos alcanzado un sobre endeudamiento de casi el 100 por 100 del PIB, de 1,17 billones de euros, sometiendo al país a una deuda, prácticamente impagable y a la ciudadanía a una brutal regresión social (2). Deuda que dicho sea de paso nos obliga, diariamente al pago de 60 millones de euros en intereses.

Sí, nos repiten hasta la saciedad que hay que subir la edad de jubilación hasta los 70 años y, además,  que para el cálculo de la pensión hay que computar toda la vida laboral, es decir, en Román paladino,  bajarlas porque el sistema está en quiebra, nos dicen. Mientras, la banca, en connivencia de los gobiernos del PP, del PSOE y demás derechas, silencian que ésta se niega a devolver los más de 60.000 millones de euros prestados para su rescate, dándose ya éstos por perdidos, mientras los beneficios alcanzados por la banca durante la crisis superan los 100.000 millones y cuando la misma apenas paga impuestos. ¿En suma, acaso es sostenible este país cuando el Estado se ve incapaz de recuperar el rescate bancario, cuando en aquellos países en los que el sector financiero fue rescatado, prácticamente todos, devolvieron  ya las ayudas? (3)

Igualmente, es preceptivo preguntarse si puede ser sostenible un país ante el saqueo sistemático de las arcas públicas al que ha sido sometido por parte de los partidos del turnismo, por políticos y empresarios corruptos y cuya estimación se acerca ya a los100.000 millones de euros siendo tal cantidad la que finalmente ha recaído sobre las espaldas de los contribuyentes. Contribuyentes que seguiremos pagando con creces, mientras corruptores y corruptos, se han ido, en su gran mayoría de rositas y tan campantes (4).

No. En el marco de esta deriva infernal, obviamente, España no es sostenible, pero para las derechas, para el IBEX y sus voceros mediáticos, que en nuestro país que se robe, que se despilfarre, que no se devuelva el dinero prestado a los bancos, esto no es el problema, ¡bah, pelillos a la mar! No, el problema son las pensiones. La receta que nos ofrecen para su solución no es otra que acabar con los derechos sociales, con las pensiones y la Seguridad Social como enemigos a batir y en favor de los planes de pensiones privados, de bancos, y fondos de inversión, en concordancia con los intereses de los poderes económicos y financieros y conforme a los recados y directivas que desde UE y desde el FMI, constantemente, nos envían. ¡No, no tienen vergüenza!

No obstante, es obvio que nuestro sistema de Seguridad Social y de Pensiones tiene que mejorar y precisa, ante todo, que el empleo sea de mayor calidad que el existente. De ahí la necesidad de la derogación de las reformas laborales del PSOE y del PP que precarizaron el empleo causando una disminución sustancial de las cotizaciones. Igualmente, es necesario un mayor control de las jornadas de trabajo y de las horas extraordinarias que, a millones, se escamotean al sistema y que causan un grave agujero a la financiación de nuestras pensiones. Un fraude, prácticamente consentido, que esperamos se le ponga coto cuanto antes.

Asimismo, sigue siendo necesaria la separación de fuentes de financiación del sistema, en línea con las recomendaciones del Pacto de Toledo, para garantizar la sostenibilidad futura de las pensiones contributivas, y en consecuencia, que las pensiones no contributivas, que son las causantes del déficit que anualmente viene arrastrando la Seguridad Social, se abonen vía impuestos y a través de los Presupuestos del Estado. Es oportuno añadir al respecto, según datos del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, que si en 2018 el déficit absoluto de la S.S alcanzó casi los 6.500 millones de euros, la contribución del sistema a las pensiones no contributivas fue cercana a los 9.000 millones de euros. Es decir, que las pensiones contributivas alcanzaron un superávit cercano a los 2.500 millones de euros y en consecuencia, que el sistema no está en quiebra sino que se necesita una mayor financiación del Estado a causa de las pensiones no contributivas.

En fin, es obvio que también nuestro sistema de Seguridad Social se debe adecuar a los nuevos modelos de producción que se derivan de las nuevas tecnologías (la robótica y los sistemas de producción informatizados, ¿deben o no contribuir al sostenimiento del sistema? Eso está en discusión, pero en todo caso es imperativa la necesidad de una Reforma Fiscal en profundidad y es nuestra obligación el avanzar hacia un modelo productivo más justo y sostenible que nos permita mantener unas pensiones dignas para nuestros mayores en el futuro.

Realmente, los augures de las derechas, los lacayos de los poderes, económicos y financieros, mientras callan ante el fraude, el saqueo y la corrupción; lo que nos están diciendo, en definitiva, es que España no puede sostener a sus mayores. No, no lo vamos a consentir, porque SÍ PODEMOS.

El próximo jueves 14 de marzo, en Podemos Tres Cantos os esperamos en el Salón de Actos del Centro 21 de marzo a las 7 de la tarde. Charlaremos con los miembros de la Coordinadora de Pensionistas de Madrid. Os esperamos.

Firmado: Félix Arana

 Notas

(1)        La Iglesia católica recibe más de 11.000 millones anuales del Estado

https://www.elplural.com/sociedad/religion/la-iglesia-catolica-recibe-mas-de-11-000-millones-anuales-del-estado_31031102

(2)      “La deuda española es impagable, el país está en bancarrota”

https://www.deia.eus/2018/02/11/economia/la-deuda-espanola-es-impagable-el-pais-esta-en-bancarrota

  • La gran banca ha ganado 100.000 millones desde el inicio de la crisis

https://www.publico.es/economia/resultados-anuales-gran-banca-ganado-100000-millones-inicio-crisis.html

«Anónimo» era una mujer

Durante estos primeros días de marzo nos encontramos celebrando la Semana de la Mujer, que alcanzará su culminación este viernes día 8. Desde Podemos Tres Cantos queremos sumarnos hoy a las acciones y actos reivindicativos por la igualdad entre hombres y mujeres con un homenaje a todas aquellas mujeres escritoras que a lo largo de la historia debieron esconderse bajo el deshonroso disfraz de «anónimo».

«Durante la mayor parte de la historia, “Anónimo” era una mujer» es una de las más célebres citas de Virginia Woolf, una de las principales representantes del feminismo de las primeras décadas del siglo XX (aunque es posible que ella no fuera consciente de ello). Su pensamiento y su forma de escribir la convirtieron en fuente de inspiración y figura influyente para el movimiento sufragista y otros movimientos liberales y feministas. Woolf analizó y denunció en sus obras el uso de la violencia de hombres sobre mujeres para reprimirlas tanto de forma política como intelectual. En una de sus obras más importantes, Una habitación propia podemos encontrar otra de sus frases más conocidas, «Una mujer debe tener dinero y una habitación propia si va a escribir ficción», haciendo alusión a la necesidad de independencia económica de la mujer como premisa para alcanzar su autonomía vital y la liberación del yugo al que muchos varones y las estructuras patriarcales la mantienen sometida. Virginia Woolf es además una de la más firmes defensoras de la tesis de que debajo de «Anónimo» subyace una mujer.

El Lazarillo de Tormes, La epopeya de Gilgamesh, el Cantar de Mío Cid, el Romancero viejo o la mayoría de la literatura medieval artúrica son ejemplos de autoría anónima, y durante las últimas décadas se ha extendido la sospecha de que fueran escritas por mujeres, que decidieron ocultar sus nombres seguramente debido al temor (por otro lado, fundado) de que sus obras no fueran publicadas, adquiridas o leídas o al miedo a posibles represalias (familiares, económicas, sociales, incluso penales…).

Esta práctica no solamente tuvo lugar durante los siglos pertenecientes a la Edad Media o la Edad Moderna. Ya en nuestra época contemporánea podemos encontrar diversas obras publicadas como «Anónimo», algunas muy conocidas, de las que tenemos constancia que su autor era una mujer. En estos casos, los motivos para permanecer en el anonimato son muy variados. En algunos casos se trata de manuscritos encontrados tras la muerte de sus autoras, en cuya publicación sus herederos han decidido preservar su intimidad, muchas veces por expreso deseo de las fallecidas.

Es el caso de Una mujer en Berlín, un estremecedor relato del fin de la Segunda Guerra Mundial que narra la entrada del Ejército Rojo en Berlín. Se publicó en 1944 de forma anónima para respetar la privacidad de su autora, que cuenta en primera persona las violaciones que sufrió por parte de soldados rusos. Aunque muchos especialistas han atribuido su escritura a la periodista Marta Hillers, la polémica sobre su verdadera autoría aún continúa viva.

Uno de los casos de anonimato desvelado más conocidos es el de Jane Austen, que publicó Sentido y sensibilidad en 1861 bajo el nombre de de «by a Lady» (por una mujer). Este es un supuesto curioso, ya que está a medio camino entre el anonimato completo y el reconocimiento de que su autora era una mujer.

Junto a la anonimia, el otro método empleado por las mujeres escritoras a la hora de publicar sus obras es el uso de seudónimos masculinos, o el de los nombres de sus propios esposos. Podríamos aportar decenas de ejemplos de ambos casos, pero lo dejaremos para una próxima ocasión. Por el momento, recomendamos a nuestros lectores y lectoras el sugerente juego de releer con detenimiento alguno de los clásicos «anónimos» y buscar en ellos algún atisbo de su posible autoría femenina. Seguramente nunca llegaremos a confirmarla, pero, como a Virginia Woolf, desde Podemos Tres Cantos nos gusta pensar que «Anónimo» era una mujer.

Firmado: María Morales

Trece razones para seguir luchando

Sus nombres eran: Carmen Barrero Aguado, Martina Barroso García, Blanca Brisac Vázquez, Pilar Bueno Ibáñez, Julia Conesa Conesa, Adelina García Casillas, Elena Gil Olaya, Virtudes González García, Ana López Gallego, Joaquina López Laffite, Dionisia Manzanero Salas, Victoria Muñoz García y Luisa Rodríguez de la Fuente. La mayoría tenía entre 18 y 23 años, menores de edad conforme a la legislación de la época, y solo una de ellas, Blanca, 29.

Fueron fusiladas en la mañana del 5 de agosto de 1939 contra uno de los muros del cementerio de La Almudena, que hoy ostenta unas placas en su memoria, y que fue profanado hace unas pocas semanas por unos vándalos que pintaron de negro las banderas republicanas que las recuerdan. No sido este el único lugar de este camposanto en ser atacado. Las tumbas del fundador del PSOE, Pablo Iglesias, de la dirigente comunista Dolores Ibárruri (conocida como La Pasionaria) y los monumentos a los Caídos de la División Azul han sido también dañados con diversas pintadas. Todo parece indicar que estos reprobables actos tuvieron lugar tras la manifestación que el pasado 10 de febrero convocó en torno a la plaza de Colón de Madrid al tripartito de la derecha española y sus acólitos.

Está históricamente comprobado que las Trece Rosas, como se conoce desde aquella aciaga mañana de 1939 a las trece muchachas fusiladas, fueron elegidas al azar de entre las 4.000 reclusas que malvivían hacinadas en la cárcel de Las Ventas. Sólo tres de ellas eran activistas de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU). Blanca Brisac, por ejemplo, nada tenía que ver con la política activa; era católica y votante de derechas, y su único delito había sido prestar dinero a un amigo comunista.

Todas ellas se encontraban recluidas en Las Ventas cuando se produjo el brutal asesinato de Isaac Gabaldón, comandante de la Guardia Civil, de su hija y del chófer que les acompañaba, por parte de tres militantes de la JSU en la noche del 29 de julio de 1939. Como forma de castigo, el seis de agosto fueron fusilados tanto los autores de la muerte, delatados por medio de las torturas a las que fueron sometidos algunos de sus compañeros, y también muchos de los presos que habían sido detenidos poco antes, ya fueran o no miembros de la JSU, entre ellos las Trece Rosas. En realidad fueron catorce: una de ellas se salvó ese día de la muerte por un error en la transcripción de su nombre (Antonio en lugar de Antonia), siendo finalmente fusilada unos meses después. Debido al caos reinante en los tribunales, algunas de las detenidas acusadas por el intento de la reorganización de las JSU no fueron encausadas y, sin embargo, algunas jóvenes detenidas por otros motivos distintos sí que fueron enjuiciadas, como es el caso de la mayoría de estas catorce, que fueron condenadas a muerte tras un juicio sumarísimo en el Tribunal de las Salesas, junto con cuarenta y tres hombres.

Así rezaba la sentencia: «Reunido el Consejo de Guerra Permanente número 9 para ver y fallar la causa número 30.246, que por el procedimiento sumarísimo de urgencia se ha seguido contra los procesados (…) responsables de un delito de adhesión a la rebelión (…) Fallamos que debemos condenar y condenamos a cada uno de los acusados (…) a la pena de muerte». 48 horas después, las Trece Rosas fueron conducidas en un camión a 500 metros de la prisión y ejecutadas por un pelotón de fusilamiento, quedando grabado su nombre para la posterioridad como las Trece Rosas Rojas.

Las crónicas cuentan que una de ellas, Ana López Gallego, de 21 años, militante de las JSU, secretaria de Radio Chamartín durante la guerra, encarcelada desde el 6 de junio, sobrevivió a la primera descarga y se enfrentó a los soldados con un desafiante «¿Es que a mí no me matan?». Ese es el espíritu con el que debemos enfrentarnos a las amenazas de la triple alianza de la derecha, que parece decidida a cuestionar y poner en peligro nuestra democracia, nuestras libertades, nuestro Estado de Derecho y nuestro estado del bienestar.

Tenemos trece, o catorce, razones para hacerles frente, para, con la fuerza de los votos, de la Ley y de la palabra, no ceder al desaliento y seguir adelante, siempre adelante.

Una de las Trece Rosas, Julia Conesa, de 19 años, escribió esta frase como cierre de la carta que dirigió a su madre la noche antes de ser fusilada: «que mi nombre no se borre en la historia». Porque se lo debemos, porque su sacrificio nunca será suficientemente reconocido y porque somos plenamente conscientes de nuestra Memoria Histórica, desde Podemos Tres Cantos podemos asegurar que, por muchas pintadas y actos vandálicos que el muro de las Trece Rosas sufra, ni el nombre de Julia Conesa ni los del resto de sus compañeras podrán ser nunca borrados, pase lo que pase y le pese a quien le pese. Sus herederos de espíritu nos encargaremos de ello. Este próximo 5 de agosto se cumplirán 80 años. Nos vemos allí.

Firmado: María Morales

Abril nos espera


Fuente: Lainformacion.com Proclamación de la II República en la Puerta del Sol de Madrid (14 de abril de 1931)

Se nos ha convocado a Elecciones Generales para el próximo 28 de abril. Si bien es cierto que la campaña electoral, como está establecido, se producirá durante los quince días previos a la jornada de reflexión, es un hecho que ya ha dado comienzo, desde el mismo instante de su convocatoria por el Presidente del Gobierno, estando abocada la ciudadanía a una larga campaña electoral de más de dos meses de duración.

Así, en esta dilatada campaña, hasta ese 28 de abril, la triple derecha se nos presenta en sus tres versiones, a cual más impresentable: fascista una, neofranquista otra y neoliberal la tercera. Todas ellas compitiendo entre sí por mostrarnos su perfil más patriotero, más intransigente y más antidemocrático, no sólo en contra de todo aquello que se refiera a superar el grave problema territorial existente en nuestro país mediante el diálogo y el acuerdo sino, así mismo, contra toda esa España abierta y plural de la que la gran mayoría de los españoles nos sentimos orgullosos, más libres, y solidarios. En esa España infinitamente más democrática y diversa, alejada de ese centralismo voraz y asfixiante que el conservadurismo rancio de la triple derecha nos trata de imponer y que nos retrotrae a los tiempos oscuros de la dictadura.

En este sentido, es fácil aventurar, como acaba de suceder en los recientes comicios andaluces, que en la presente campaña electoral a las Generales el tridente de esta derecha carpetovetónica y neoliberal de nuevo volverá a la carga con ese discurso vacío, pleno de insultos y mentiras, apropiándose de símbolos que nos pertenecen a todos, como la Patria y la bandera, aderezando su discurso con diatribas de referencias catastrofistas al golpe de estado y a la ruptura de España por mor del independentismo catalán. Un discurso que más bien nos recuerda a aquellas rancias arengas cuarteleras a las que nos tenían acostumbrados durante la dictadura y que hoy cargan de amenazas e intransigencia que tanto odio rezuman y tanta aversión producen, como son las que, al unísono, el trifachito machaconamente nos propone: la inmediata aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña, la retirada de las competencias al nacionalismo periférico en materia de Orden Público y Educación y la incautación de los medios informativos públicos, de la radio y televisión catalanas, principalmente, así como un mayor castigo penal a los promotores del independentismo.

En esta tesitura, ni qué decir tiene que en esta larga campaña las tres derechas no nos hablarán de los problemas y necesidades de la gente, de los más de 150 desahucios diarios, ni del problema social generado por la falta de vivienda pública en alquiler ni de limitar su precio. No, no les interesa hablar de pobreza energética; de la dependencia; de feminismo, sobre la igualdad hombre/mujer ni de la brecha salarial entre ambos —¡sí, lo que faltaba!—, si acaso, algún exabrupto. Tampoco, ¡faltaría más!, propondrán algo sensato sobre la Memoria Histórica; al contrario, si cabe, más olvido. Sobre inmigración, sin duda, más racismo y más xenofobia. Mucho menos hablarán sobre todo aquello relacionado con la recuperación de los derechos sociales tras los brutales recortes del gobierno del Partido Popular, o en cuanto a las libertades y los derechos políticos cercenados y los instrumentos utilizados para recortarlos, como la Ley Mordaza, la Reforma Laboral, el Voto Rogado o la Reforma del Código Penal con el objeto de endurecer con penas y multas el activismo social

No, esta triple derecha no va a consentir ese debate, de todo lo que signifique mejorar la convivencia y la calidad de vida de la gente, no es su terreno de juego, carece de un programa serio solidario que, de verdad, interese a las clases populares. Sus recetas antisociales son las de siempre: bajar impuestos, es decir, a los ricos, a las empresas, a los bancos, a los fondos buitres y privatizar todo lo público, la sanidad, la educación, las pensiones…

No, lo que le interesa a este triplete neofascista, neocon y neoliberal es seguir exacerbando su nacionalismo ramplón y testicular con el meritorio concurso, como es obvio, de los independentistas, también de sectores del PSOE asociados a sus baronías y con el inestimable apoyo mediático de prácticamente todo el arco informativo audiovisual, que no cejarán en escamotear el debate real que necesitan nuestro país y la ciudadanía. Indudablemente, todos ellos entienden que esta dinámica electoral les beneficia y les dará importantes réditos electorales. Es un filón, una presa que no piensan soltar hasta el último día. Luego, si la operación da sus frutos, como han hecho en Andalucía, este trío de la derechas más rancia y reaccionaría se aliará para formar gobierno.

Fuente: AnnurTV La revolución de los claveles en Portugal (25 de abril de 1974)

En consecuencia, desde la izquierda, desde Podemos Tres Cantos, convocamos a la ciudadanía progresista a combatir la abstención; emplazamos a nuestros vecinos tricantinos a la movilización, a la participación masiva en las elecciones generales del 28 de abril, a fin de combatir y contrarrestar esta deriva retrógrada del conservadurismo hispánico que pretende atenazar nuestros derechos, nuestras libertades y nuestra calidad democrática.

Abril, que nos trae recuerdos de esperanza, de república, de libertad, de igualdad y de fraternidad, nos motiva para impedirlo. Contamos con todos vosotros. Abril es nuestro, porque, unidos, PODEMOS.

Firmado: Félix Arana

Un año sin Forges (pero no te olvides de Haití)


Forges en el Festival de la Risa de Bilbao en 2010. FOTO: SANTOS CIRILO

Parece mentira, pero ha pasado ya un año desde que se nos marchó Antonio Fraguas, Forges, un aciago 22 de febrero… llevándose con él un pedacito de la historia de nuestras aspiraciones por alcanzar la plena libertad artística, de expresión y creación.

En los tiempos que vivimos, que siguen siendo malos para la lírica, numerosos peligros se ciernen sobre la libertad de expresión, por lo cual es una obligación para todos los que día a día tratamos de ejercerla recordar el sentido crítico que siempre caracterizó a Antonio Fraguas. Casualmente, mientras escribo estas líneas, suena en la radio esta premonitoria canción, que tomó su título de un poema de Bertold Brecht, como si el programador me estuviera dando la razón…

Forges supo retratar como nadie el costumbrismo español durante varias décadas, sin olvidarse de ningún problema social ni humano, tratándolos siempre con una extrema sensibilidad y ternura. Iluminó durante lustros las mañanas de los millones de españoles que cada día compraban el periódico donde publicaba sus viñetas, muchos de los cuales hoy reconocen que la primera página que desplegaban era la suya.

Junto al gran tacto y delicadeza utilizados a la hora de abordar tanto las alegrías como las miserias humanas, Forges empleó su sentido del humor como instrumento de crítica frente a la clase política, la guerra, las injusticias sociales y todo tipo de sinrazón humana.

Crítica que en estos días se encuentra amenazada, según el informe de Amnistía Internacional (AI), que alerta de la persecución sufrida en España en los últimos años por tuiteros, activistas, cómicos, músicos y artistas en general, denunciados muchos y condenados algunos incluso a penas de prisión por delitos tan graves como enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas. Según Esteban Beltrán, director de AI en España, 2017 y 2018 han sido malos años para la libertad de expresión. Es decir, que aparte de malos tiempos para la lírica también son malos tiempos para expresar una opinión y para la creación artística.

Es por ello que el homenaje a Forges se hace tan necesario, no solo por lo que ha significado para la cultura, tanto erudita como popular, y para el progreso intelectual y lingüístico de nuestro país en los últimos 50 años (todos conocemos su pseudolenguaje, y sus numerosas aportaciones a la lengua española en forma de vocablos y expresiones inventadas, conocidos como forgendros), sino como modo de reivindicación de la expresión artística en todas sus formas, incluido el humor.

Más allá de este reconocimiento al gran humorista que fue, su gran amiga y compañera de radio durante años Pepa Fernández ha recordado varias veces que «lo mejor de Forges era Antonio. Lo mejor de Forges no estaba en las viñetas. Por encima de todo, Antonio era una buena persona». Y es que no podemos olvidar su implicación en numerosas causas sociales y campañas solidarias, como «Pero no te olvides de Haití», que la mantuvo ocupado durante los últimos 8 años de su vida, desde que el 12 de enero de 2010 un demoledor terremoto provocara la hecatombe de un país que venía siendo golpeado durante siglos por toda clase de maldiciones y catástrofes naturales y humanas; un país maldito, como es lamentablemente conocido.

Si Forges estuviera todavía entre nosotros, es seguro que se encargaría de mostrarnos las terribles noticias que apenas nos están llegando desde allí durante las últimas semanas; seguro que nos obligaría a apartar por un momento los ojos y los oídos de Venezuela y a centrarnos en lo que está ocurriendo en Haití, una nueva y violenta crisis política, social y humanitaria a la que casi ningún país ni organismo internacional está prestando atención, ocupados como están y estamos en «resolver» el problema venezolano.

Es por eso que, hoy más que nunca, echamos de menos a Forges y, sobre todo, a Antonio. Desde Podemos Tres Cantos queremos decirle, allá donde esté, y que cada uno dirija la mirada donde estime conveniente (yo lo haré mirando sus viñetas): «muchas gracias, Antonio, por ser tan buena persona y muchas gracias, Forges, por ser tan buen creador y tan gran artista».

Firmado: María Morales

Argumosa 11, vergüenza nacional

Fotografía de abc.es

Pocas veces, por no decir ninguna, un desahucio ha recibido tanta atención y cobertura por parte de todos los medios de comunicación (prensa, radio, televisión), nacionales. Y es que el que afecta al edificio de la calle Argumosa 11, situado en pleno barrio madrileño de Lavapiés, no es un desahucio cualquiera. Es el paradigma de los desahucios que se están llevando a cabo en nuestro país durante los últimos meses, fundamentalmente en las grandes ciudades, como Madrid y Barcelona. Es el ejemplo de la precarización de la vivienda, cada vez más costosa de adquirir, ya sea en compraventa o en alquiler; del rentable y execrable negocio que los fondos buitre han encontrado en los edificios y locales con rentas bajas que aún perviven en nuestras ciudades; de la turistificación de amplias zonas del centro, que ha transformado lo que antes eran comunidades de vecinos en alojamientos turísticos; de la expulsión de los habitantes de los barrios más céntricos a la periferia, en el caso de los más afortunados, o a vivir condenados a la penuria e incluso, en los casos más extremos, a conocer la dura vida de la calle.

Argumosa 11, propiedad de una familia perteneciente a la burguesía madrileña y de la empresa Proindivisos, se ha convertido en un símbolo contra la especulación inmobiliaria y el derecho a la vivienda en Madrid y ahora también en toda España, gracias a la difusión por parte de todos los medios de prensa nacionales. Además, concurren una serie de circunstancias que convierten a este lanzamiento en un caso más sangrante aún que otros similares. El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) de la Organización de las Naciones Unidas ha solicitado hasta tres veces, la última hace pocos días, que se paralizara el desahucio de Pepi, una de las demandadas, ante la falta de una vivienda alternativa adecuada, sin que las autoridades españolas hayan atendido en ningún momento esta petición.  Juani y Mayra, dos de las otras afectadas, que habitan en pisos distintos, pero con el mismo contrato, también contaban con una resolución similar en uno de los intentos previos de desahucio, resolución que tampoco ha sido tenida en cuenta. De las cuatro familias desahuciadas, solo la de Juani tiene concedido un piso del IVIMA, pero todavía no se lo han entregado. Las otras tres familias se han quedado en la calle, una de ellas con tres niños a su cargo, incluido un bebé de tan solo un mes de vida, y otra con una adolescente discapacitada.

Fotografía de kaosenlared.net

Después de una decena de intentos de desahucio, todos ellos exitosamente paralizados gracias a la movilización de los vecinos, de activistas de diversas plataformas y de integrantes de partidos políticos, como Unidos Podemos, el pasado viernes día 22 nada menos que tres juzgados, hecho hasta ahora totalmente inédito en la historia judicial española, se pusieron de acuerdo para ejecutar los lanzamientos el mismo día y a la misma hora, y hasta 50 policías antidisturbios fueron enviados con la consigna de mantener acordonada la zona desde la noche anterior para evitar el acceso de los activistas al edificio y controlar cualquier movimiento que se pudiera producir. Las personas que ya se encontraban dentro del portal e intentaron impedir la entrada de las tres comisiones judiciales resultaron heridas y algunas de ellas, hasta siete, posteriormente detenidas cuando los agentes de la Policía Nacional rompieron los cristales con gran violencia para poder acceder al interior.

Los diputados de Unidos Podemos Ana Marcello, Alberto Rodríguez y Rafael Mayoral estuvieron presentes en la concentración que los vecinos y activistas mantuvieron durante toda la noche frente al edificio, sin que la policía les permitiera en ningún momento acceder al inmueble.

Desde Podemos Tres Cantos queremos expresar nuestro orgullo por la lucha de estos compañeros y compañeras y de todas las personas que han estado acompañando a Pepi, Rosi, Juani, Mayra y a sus respectivas familias durante todos estos meses de incertidumbre y calvario por los que han atravesado desde que en abril de 2018 llegó el primer burofax informando de que los inquilinos serían desalojados en cuanto venciesen los contratos de arrendamiento que cada uno tenía con la propiedad si no aceptaban un incremento del 300% en su renta mensual.

Desde Podemos Tres Cantos condenamos la desproporcionada e innecesaria violencia con la que la Policía actuó el viernes contra las personas que se concentraban pacíficamente frente a Argumosa 11 y esperamos que las autoridades competentes puedan proporcionar alternativas habitacionales a estas familias desahuciadas que todavía no cuentan con una vivienda y que no volvamos a presenciar un episodio tan vergonzoso como el que hemos tenido el bochorno de vivir en directo, retransmitido por emisoras de radio y televisión como si de un reality show se tratara.

Porque Sí se puede, reivindicamos el derecho a una vivienda digna, con unos precios y unas condiciones accesibles, y a recuperar el centro de nuestras ciudades para sus habitantes, sus hijos y los hijos de sus hijos.

Firmado: María Morales

No sabemos lo que nos pasa, y eso es precisamente lo que nos pasa (José Ortega y Gasset)

Los humanos somos sociales. Desde los gregarios homínidos de hace 5 millones de años y hasta la actualidad, hemos vivido en comunidad, y nunca en todo este tiempo ha habido una sociedad tan próspera y libre como la que existió en la Europa Occidental durante las tres décadas posteriores a 1945. Los «treinta gloriosos», como los calificaba Fourastié.

Si miramos hacia atrás en la historia, Europa probablemente haya sido uno de los territorios más belígeros. Su cenit lo tuvo entre 1914 y 1945 con la —en singular, según Hobsbawn— Guerra Mundial, donde imperó la más horrible demencia. Afortunadamente, nuestros abuelos y abuelas aprendieron la lección y decidieron construir un mundo mejor.

Así, en 1944 se celebró la conferencia de Bretton Woods, donde bajo la influencia de Keynes se definió una política fiscal y económica orientada al crecimiento y al empleo con un comercio que respetara a los Estados. Para ello se crearon varias herramientas, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y la piedra angular: el sistema patrón dólar, por el cual se vincularon las diversas monedas nacionales con el dólar USA y, este, con el patrón oro, de modo que se garantizaba la convertibilidad de las monedas en oro con un cambio más o menos estable pero ajustable (apreciación/depreciación), según fuesen los desequilibrios comerciales.             

Se pusieron así los cimientos para una economía planificada, mediante una fuerte inversión pública orientada al pleno empleo y con el compromiso de gobiernos, empresas y sindicatos para transformar una parte relevante de los beneficios en mejoras para la sociedad.

Conferencia de Bretton Woods

Sin embargo, cuando se creía haber alcanzado la sociedad con más calidad de la historia de la humanidad, alguien decidió que este bienestar se les había ido de las manos.

En 1971, el presidente Nixon suprimió la convertibilidad del dólar en oro, comenzó una tendencia hacia la liberalización financiera global e impuso la máxima de que los Estados debían minimizar su intervención en los mercados, ya que estos debían autorregularse.

A continuación, y con el paréntesis de Carter, que tal vez era considerado demasiado «blando», llegaron los grandes hacedores del neoliberalismo: Margaret Thatcher (1979) y Ronald Reagan (1981) quienes construyeron las bases de la segunda globalización. Continuaron el trabajo varios miembros de la familia Bush, primero el padre (1989), después el hijo (2001) y más tarde la todopoderosa emperatriz Merkel (2005). El Tratado de Maastricht (1992), la implantación del Euro (2002) y otros tratados internacionales de libre comercio hicieron el resto. Por supuesto, sin olvidar la imprescindible colaboración de otros líderes políticos nacionales.

Si juntamos todos estos factores, tenemos un gran espacio supranacional (sin necesidad de cambio de moneda en UE), desregularización financiera, liberalización de los mercados, bajos costes de transporte y comunicaciones y libre circulación de mercancías y capitales garantizada. En este escenario, ¿qué podía salir mal?

Los Estados perdieron el control sobre sus fronteras económicas. Desde entonces, cualquier intento de implantar alguna medida fiscal o laboral se entiende como una agresión a los beneficios empresariales y tiene como respuesta una inmediata desinversión y traslado de la producción a territorios más propicios. En cambio, la disminución de la presión fiscal o la reducción de los derechos socio-laborales se consideran incentivos a la inversión.

En lo que a nuestro país respecta y como toda situación, por desesperada que parezca, es susceptible de empeorar, el 23 de agosto de 2011 nuestro legislativo aprobó el art. 135 (Ley de Estabilidad Presupuestaria) de la Constitución, que supuso de facto la ominosa entrega de la soberanía nacional.

©Antonio Fraguas, Forges

Y henos aquí, sintiéndonos afortunados si es que tenemos un empleo, con la incertidumbre de si tendremos o no jubilación y preocupados por lo que les espera a nuestros hijos. Todo ello, aderezado con cierto miedo a abrir la boca y convencidos de que las cosas son así porque «es lo que toca».

Todo esto parece un poco lejano visto desde una ciudad como nuestro Tres Cantos, que cuenta con una de las rentas medias más altas de España y con una «envidiable» tasa de paro que no supera el 6%. Sin embargo, debemos tener siempre presente el sabio refranero español cuando nos avisa de que «cuando las barbas de tu vecino veas afeitar, pon las tuyas a remojar».

Ahora que ya sabemos lo que nos pasa y que los tiempos mejores no son un mito sino que han sido una realidad, desde Podemos Tres Cantos proponemos eliminar esos oscuros pensamientos deterministas y dar un paso al frente para construir un futuro mejor. Aunque solo sea en honor de nuestros ancestros y en beneficio de nuestros descendientes.

Porque SÍ SE PUEDE, pensamos que un mundo mejor y un Tres cantos mejor son posibles.