Argumosa 11, vergüenza nacional

Fotografía de abc.es

Pocas veces, por no decir ninguna, un desahucio ha recibido tanta atención y cobertura por parte de todos los medios de comunicación (prensa, radio, televisión), nacionales. Y es que el que afecta al edificio de la calle Argumosa 11, situado en pleno barrio madrileño de Lavapiés, no es un desahucio cualquiera. Es el paradigma de los desahucios que se están llevando a cabo en nuestro país durante los últimos meses, fundamentalmente en las grandes ciudades, como Madrid y Barcelona. Es el ejemplo de la precarización de la vivienda, cada vez más costosa de adquirir, ya sea en compraventa o en alquiler; del rentable y execrable negocio que los fondos buitre han encontrado en los edificios y locales con rentas bajas que aún perviven en nuestras ciudades; de la turistificación de amplias zonas del centro, que ha transformado lo que antes eran comunidades de vecinos en alojamientos turísticos; de la expulsión de los habitantes de los barrios más céntricos a la periferia, en el caso de los más afortunados, o a vivir condenados a la penuria e incluso, en los casos más extremos, a conocer la dura vida de la calle.

Argumosa 11, propiedad de una familia perteneciente a la burguesía madrileña y de la empresa Proindivisos, se ha convertido en un símbolo contra la especulación inmobiliaria y el derecho a la vivienda en Madrid y ahora también en toda España, gracias a la difusión por parte de todos los medios de prensa nacionales. Además, concurren una serie de circunstancias que convierten a este lanzamiento en un caso más sangrante aún que otros similares. El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) de la Organización de las Naciones Unidas ha solicitado hasta tres veces, la última hace pocos días, que se paralizara el desahucio de Pepi, una de las demandadas, ante la falta de una vivienda alternativa adecuada, sin que las autoridades españolas hayan atendido en ningún momento esta petición.  Juani y Mayra, dos de las otras afectadas, que habitan en pisos distintos, pero con el mismo contrato, también contaban con una resolución similar en uno de los intentos previos de desahucio, resolución que tampoco ha sido tenida en cuenta. De las cuatro familias desahuciadas, solo la de Juani tiene concedido un piso del IVIMA, pero todavía no se lo han entregado. Las otras tres familias se han quedado en la calle, una de ellas con tres niños a su cargo, incluido un bebé de tan solo un mes de vida, y otra con una adolescente discapacitada.

Fotografía de kaosenlared.net

Después de una decena de intentos de desahucio, todos ellos exitosamente paralizados gracias a la movilización de los vecinos, de activistas de diversas plataformas y de integrantes de partidos políticos, como Unidos Podemos, el pasado viernes día 22 nada menos que tres juzgados, hecho hasta ahora totalmente inédito en la historia judicial española, se pusieron de acuerdo para ejecutar los lanzamientos el mismo día y a la misma hora, y hasta 50 policías antidisturbios fueron enviados con la consigna de mantener acordonada la zona desde la noche anterior para evitar el acceso de los activistas al edificio y controlar cualquier movimiento que se pudiera producir. Las personas que ya se encontraban dentro del portal e intentaron impedir la entrada de las tres comisiones judiciales resultaron heridas y algunas de ellas, hasta siete, posteriormente detenidas cuando los agentes de la Policía Nacional rompieron los cristales con gran violencia para poder acceder al interior.

Los diputados de Unidos Podemos Ana Marcello, Alberto Rodríguez y Rafael Mayoral estuvieron presentes en la concentración que los vecinos y activistas mantuvieron durante toda la noche frente al edificio, sin que la policía les permitiera en ningún momento acceder al inmueble.

Desde Podemos Tres Cantos queremos expresar nuestro orgullo por la lucha de estos compañeros y compañeras y de todas las personas que han estado acompañando a Pepi, Rosi, Juani, Mayra y a sus respectivas familias durante todos estos meses de incertidumbre y calvario por los que han atravesado desde que en abril de 2018 llegó el primer burofax informando de que los inquilinos serían desalojados en cuanto venciesen los contratos de arrendamiento que cada uno tenía con la propiedad si no aceptaban un incremento del 300% en su renta mensual.

Desde Podemos Tres Cantos condenamos la desproporcionada e innecesaria violencia con la que la Policía actuó el viernes contra las personas que se concentraban pacíficamente frente a Argumosa 11 y esperamos que las autoridades competentes puedan proporcionar alternativas habitacionales a estas familias desahuciadas que todavía no cuentan con una vivienda y que no volvamos a presenciar un episodio tan vergonzoso como el que hemos tenido el bochorno de vivir en directo, retransmitido por emisoras de radio y televisión como si de un reality show se tratara.

Porque Sí se puede, reivindicamos el derecho a una vivienda digna, con unos precios y unas condiciones accesibles, y a recuperar el centro de nuestras ciudades para sus habitantes, sus hijos y los hijos de sus hijos.

Firmado: María Morales

No sabemos lo que nos pasa, y eso es precisamente lo que nos pasa (José Ortega y Gasset)

Los humanos somos sociales. Desde los gregarios homínidos de hace 5 millones de años y hasta la actualidad, hemos vivido en comunidad, y nunca en todo este tiempo ha habido una sociedad tan próspera y libre como la que existió en la Europa Occidental durante las tres décadas posteriores a 1945. Los «treinta gloriosos», como los calificaba Fourastié.

Si miramos hacia atrás en la historia, Europa probablemente haya sido uno de los territorios más belígeros. Su cenit lo tuvo entre 1914 y 1945 con la —en singular, según Hobsbawn— Guerra Mundial, donde imperó la más horrible demencia. Afortunadamente, nuestros abuelos y abuelas aprendieron la lección y decidieron construir un mundo mejor.

Así, en 1944 se celebró la conferencia de Bretton Woods, donde bajo la influencia de Keynes se definió una política fiscal y económica orientada al crecimiento y al empleo con un comercio que respetara a los Estados. Para ello se crearon varias herramientas, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y la piedra angular: el sistema patrón dólar, por el cual se vincularon las diversas monedas nacionales con el dólar USA y, este, con el patrón oro, de modo que se garantizaba la convertibilidad de las monedas en oro con un cambio más o menos estable pero ajustable (apreciación/depreciación), según fuesen los desequilibrios comerciales.             

Se pusieron así los cimientos para una economía planificada, mediante una fuerte inversión pública orientada al pleno empleo y con el compromiso de gobiernos, empresas y sindicatos para transformar una parte relevante de los beneficios en mejoras para la sociedad.

Conferencia de Bretton Woods

Sin embargo, cuando se creía haber alcanzado la sociedad con más calidad de la historia de la humanidad, alguien decidió que este bienestar se les había ido de las manos.

En 1971, el presidente Nixon suprimió la convertibilidad del dólar en oro, comenzó una tendencia hacia la liberalización financiera global e impuso la máxima de que los Estados debían minimizar su intervención en los mercados, ya que estos debían autorregularse.

A continuación, y con el paréntesis de Carter, que tal vez era considerado demasiado «blando», llegaron los grandes hacedores del neoliberalismo: Margaret Thatcher (1979) y Ronald Reagan (1981) quienes construyeron las bases de la segunda globalización. Continuaron el trabajo varios miembros de la familia Bush, primero el padre (1989), después el hijo (2001) y más tarde la todopoderosa emperatriz Merkel (2005). El Tratado de Maastricht (1992), la implantación del Euro (2002) y otros tratados internacionales de libre comercio hicieron el resto. Por supuesto, sin olvidar la imprescindible colaboración de otros líderes políticos nacionales.

Si juntamos todos estos factores, tenemos un gran espacio supranacional (sin necesidad de cambio de moneda en UE), desregularización financiera, liberalización de los mercados, bajos costes de transporte y comunicaciones y libre circulación de mercancías y capitales garantizada. En este escenario, ¿qué podía salir mal?

Los Estados perdieron el control sobre sus fronteras económicas. Desde entonces, cualquier intento de implantar alguna medida fiscal o laboral se entiende como una agresión a los beneficios empresariales y tiene como respuesta una inmediata desinversión y traslado de la producción a territorios más propicios. En cambio, la disminución de la presión fiscal o la reducción de los derechos socio-laborales se consideran incentivos a la inversión.

En lo que a nuestro país respecta y como toda situación, por desesperada que parezca, es susceptible de empeorar, el 23 de agosto de 2011 nuestro legislativo aprobó el art. 135 (Ley de Estabilidad Presupuestaria) de la Constitución, que supuso de facto la ominosa entrega de la soberanía nacional.

©Antonio Fraguas, Forges

Y henos aquí, sintiéndonos afortunados si es que tenemos un empleo, con la incertidumbre de si tendremos o no jubilación y preocupados por lo que les espera a nuestros hijos. Todo ello, aderezado con cierto miedo a abrir la boca y convencidos de que las cosas son así porque «es lo que toca».

Todo esto parece un poco lejano visto desde una ciudad como nuestro Tres Cantos, que cuenta con una de las rentas medias más altas de España y con una «envidiable» tasa de paro que no supera el 6%. Sin embargo, debemos tener siempre presente el sabio refranero español cuando nos avisa de que «cuando las barbas de tu vecino veas afeitar, pon las tuyas a remojar».

Ahora que ya sabemos lo que nos pasa y que los tiempos mejores no son un mito sino que han sido una realidad, desde Podemos Tres Cantos proponemos eliminar esos oscuros pensamientos deterministas y dar un paso al frente para construir un futuro mejor. Aunque solo sea en honor de nuestros ancestros y en beneficio de nuestros descendientes.

Porque SÍ SE PUEDE, pensamos que un mundo mejor y un Tres cantos mejor son posibles.

El derecho a la ciudad

Fotografía de
CONACU – WordPress.com

Ha pasado demasiado tiempo desde que Henri Lefebvre escribiese Le droit à la ville (El derecho a la ciudad) en el París de 1968, obra en la cual reflexionaba sobre el daño que la especulación neoliberal infligía a la ciudad y a sus habitantes con la privatización de los espacios y su diseño mercantil. Y ha pasado demasiado tiempo porque, o nada ha cambiado, o ha ido a peor.

Como contrapropuesta política, Lefebvre proponía un cambio que permitiera «rescatar al ciudadano como elemento principal, protagonista de la ciudad que él mismo ha construido» y que las ciudades sean declaradas un bien común. En definitiva, que la ciudadanía volviera a ser dueña de sus espacios y de su entorno y que las ciudades se diseñasen con la finalidad del «buen vivir».

Desde Podemos Tres Cantos defendemos la humanización democrática de las ciudades, garantizado la participación ciudadana tanto en su diseño como en su gestión y reivindicamos que esos bienes comunes repercutan en el beneficio común de un modo sostenible.

Porque Sí se puede, un Tres Cantos mejor es posible.

La reivindicación de los Derechos Humanos a través de la literatura

Fotografía de CNN.com

Hace unos días hemos conocido una de esas increíbles historias que demuestran que, con frecuencia, la realidad supera la ficción. Quizás nunca habría llegado hasta nuestro país la noticia del flamante ganador 2019 de dos de los galardones que componen el Premio Literario Premier de Victoria, en Australia, de no ser porque se trata de un refugiado kurdo-iraní que ha pasado los últimos cinco años detenido en una isla del Pacífico. Su nombre es Behrouz Boochani. En su país natal, Irán, trabajaba como periodista, poeta, productor y director de cine y, en la actualidad, es solicitante de asilo en Australia.

Boochani fue detenido por primera vez en 2013, cuando intentaba alcanzar las costas de Australia en un barco procedente de Indonesia. Fue encerrado en un centro de detención de la isla de Manus, ubicada en Papúa Nueva Guinea, en cual se vio obligado a convivir con cientos de personas.

Boochani había logrado escapar, tras haber permanecido escondido durante varios meses, de la persecución a la que las autoridades iraníes le habían sometido por su trabajo como periodista. Dado que tenía presente la censura sufrida en Irán a sus artículos y reportajes y que los guardas del centro de detención de Manus registraban semanalmente su habitación, en el momento en que comenzó a escribir su libro decidió no hacerlo en papel, ante el riesgo de que sus escritos fueran extraviados o destruidos. El método empleado fue el envío de mensajes de texto y audios en idioma farsi a través de su teléfono móvil a su amigo y traductor Omid Tofighian, que se encargó de traducirlos al inglés. El resultado, cinco años y cientos de mensajes enviados después, es el libro que bajo el título No friend but the mountains (Sin más amigos que las montañas ha obtenido nada menos que los dos premios literarios más prestigiosos de Australia. Sin embargo, esta será la primera vez, en toda su historia, que el ganador no pueda asistir a la ceremonia de entrega, por tener prohibida la entrada en el país.

Fotografía de CNN.com

Behrouz ha comunicado a través de sus redes sociales que espera que estos premios ayuden a visibilizar la situación de los refugiados que Australia mantiene encerrados en campamentos fuera de su territorio. Una situación
totalmente desconocida en Europa, a pesar de que ya dura diez años. Son unos campamentos que Australia creó en las islas de Manus y Nauru y que han sido denunciados por Naciones Unidas y varias organizaciones de defensa de los derechos humanos debido a sus condiciones de vida, a las que califican de infrahumanas. Australia remite allí a los solicitantes de asilo que llegan por mar desde el Sudeste asiático, provenientes sobre todo de Siria, Pakistán, Sri Lanka, Afganistán, Irán y Myanmar.

El Tribunal Supremo de Papúa Nueva Guinea declaró ilegal este campo de detención y la policía intentó cerrarlo, pero sus ocupantes se negaron, dado que no tenían otro lugar al que marcharse. Para obligarlos, la policía confiscó los alimentos y destruyó los depósitos de agua, las tiendas de campaña y los colchones. Por su parte, Australia los dejó sin agua ni alimentos, pero sin embargo se niega a repatriarlos o trasladarlos a otro país, como ha solicitado varias veces Nueva Zelanda, por lo cual los refugiados se encuentran en un limbo del que desconocen cuándo ni cómo van a salir.

Fotografía de Eagle News

En estos momentos, Behrouz Boochani continúa allí, recluido junto con otras 600 personas, con la única esperanza de que un tercer país los acoja y puedan por fin abandonar el campo de detención. quiere aprovechar la visibilidad mundial que le ha otorgado la concesión de estos dos importantes premios para perseverar en su lucha por obtener su libertad y la de sus compañeros y reivindicar su derecho a residir en un país que acepte sus solicitudes de asilo y donde puedan vivir por fin con las condiciones de libertad y dignidad que les corresponden como seres humanos.

Desde Podemos Tres Cantos hemos querido hacernos eco de esta impresionante historia y sumarnos a la loable campaña de Behrouz Boochani, que está demostrando cómo, una vez más, la literatura se revela como un arma poderosa, al mismo tiempo que pacífica, con la cual sea posible cambiar el mundo y mejorar nuestro futuro. Porque Sí se puede, nos ponemos al lado de todos los refugiados del mundo en su búsqueda de un lugar donde puedan vivir en paz y desarrollar su proyecto de vida con la confianza de que van a disfrutar de garantías suficientes de seguridad, libertad y protección.

Elecciones municipales: construyendo programa, construyendo Tres Cantos

Estimadas tricantinas y tricantinos:

En unos meses nos tocará elegir a los representantes que llevarán las riendas de nuestro municipio durante los siguientes cuatro años.

Es por ello que desde Podemos Tres Cantos queremos construir un programa participativo y cercano a la gente, un programa que recoja vuestras necesidades, vuestras propuestas, un programa, en definitiva, de la gente y para la gente.

Nos gustaría contar con vuestras propuestas para saber qué necesidades tenéis, por supuesto siempre propuestas que se puedan llevar a cabo dentro de los presupuestos de este Ayuntamiento.

Nos gustaría conocer vuestras propuestas sobre:

  • Educación y Cultura
  • Juventud y Deporte
  • Sanidad
  • Urbanismo
  • Ecología, medio ambiente y sostenibilidad
  • Industria
  • Transparencia y participación ciudadana
  • Transporte y movilidad
  • Mayores, Mujer, Cuidados, Servicios Sociales, Animales
  • Y cualquier otro tema que os preocupe.

Podéis hacérnoslas llegar a través del siguiente correo electrónico:

podemos3cpropuestasprograma@gmail.com

Muchas gracias por vuestra participación y colaboración.

Con vosotras y vosotros, sí se puede.

Constitución, vivienda y ciudad


En estos últimos tiempos está muy en boga eso de ser muy constitucionalista. Me llama la atención esa retórica vacía de algunos partidos que, día sí y día también, pugnan por ser más constitucionalistas que nadie, por presumir de llevar la bandera más grande y de decir más alto que nadie: “Viva el Rey”. Sí, se les llena la boca al hablar de la ley y la constitución, pero son los primeros en rechazar la parte relativa a los derechos políticos y sociales que contiene nuestra Carta Magna. En especial, cuando se trata de garantizar pensiones, vivienda, salario mínimo, dependencia, sanidad y educación pública de calidad, entre otros derechos constitucionales de carácter fundamental.

Y es que, efectivamente, la realidad es que la gente no satisface sus necesidades ni llega a fin de mes ni a base de banderas ni a golpe de constitucionalistas de salón, mientras el grado de pobreza y desesperación de millones de familias en nuestro país es alarmante.  

Traigo esto a colación porque me cuenta una amiga y vecina de Tres Cantos que en un par de meses se verá obligada a marcharse de Tres Cantos. Le acaban de comunicar que la renta que paga por el alquiler de su casa va a pasar de 900 a 1.300 euros. Así, de una sola tacada, prácticamente un 45 por ciento de subida; una subida que me comenta que no puede afrontar de ninguna manera y, máxime, cuando se depende sólo de una escasa pensión, como es su caso. ¿No es esto un abuso? ¿No es una vergüenza ver cómo juegan con la vida de las personas?

Como, asimismo, son un abuso y una vergüenza las circunstancias en las que también se encuentran esos cientos de familias de las 1000 viviendas de Tres Cantos sometidas al fondo buitre de Fidere, que les ha enviado hace unos días una notificación en tono amenazante, en la que se les conmina a adquirir la vivienda, o el precio del alquiler aumentará gradualmente durante los próximos tres años. Lamentable, vergonzoso.

Es oportuno recordar que el mandato constitucional recogido en su artículo 47, dirigido a las diferentes administraciones del Estado, estatal, autonómica y municipal, es meridianamente claro, para todas ellas.

Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalía que genere la  acción urbanística de los entes públicos.

Y yo me pregunto: ¿dónde están esos constitucionalistas? No, no los veo, no los oigo. Nada. ¿No les van decir nada a nuestros vecinos, como «¡Buscaos la vida!»?  O aquello, de malhadado recuerdo, «Es el mercado, amigo», porque de lo que es intervenir en el mercado de la vivienda pública de carácter social ya conocemos las prácticas a las que ha sometido este Derecho Constitucional el Partido Popular en la Comunidad y en el Ayuntamiento de Madrid, en cuanto a lo que ha significado la liquidación de la vivienda pública en alquiler a favor de fondos especulativos de inversión. En Tres Cantos también conocemos el papel jugado por el Partido Popular y su alcalde, el Sr. Moreno, junto con Ciudadanos,  ambos como cooperadores necesarios en todo ese calvario al que han sido sometidos los vecinos de las 1.000 viviendas, avalando todo el rosario de abusos y desmanes de Fidere, sin promover medida alternativa alguna a favor de los vecinos.

Fotografía de 20minutos.es

En Tres Cantos, como en tantas otras ciudades y pueblos de nuestro país, encontrar una vivienda en alquiler que se pueda pagar se está poniendo prácticamente imposible. Esto es un hecho ya incuestionable, pero lo más lamentable de este desaforado aumento de los precios de alquiler no es sólo una cuestión económica, ya de antemano inasumible para la gran mayoría de los asalariados, sino que, con carácter general,  lo que denotan estas subidas tan abusivas de las rentas de los alquileres es el fracaso, por insuficientes, de las medidas  implementadas por el gobierno, en tanto no se ponga límite a los precios en el mercado de alquiler de inmuebles, como reiteradamente ha venido proponiendo Unidos Podemos.

Medidas que, de no implementarse, abocarán a una buena parte de los tricantinos, necesitados de alquileres más asequibles, a emigrar de Tres Cantos, al no poder pagar las rentas que les imponen sus caseros. Para otros tricantinos, que nacieron aquí, que pasaron aquí su infancia y juventud, ahora, ante su necesidad de emanciparse, este drama implica aún algo más grave, porque significa el exilio y al desarraigo.

Sí, porque una ciudad que altera la vida interior de sus ciudadanos es una ciudad que, desgraciadamente, comienza a devenir inhóspita. Una ciudad que no quiere escuchar, cuando el escuchar es la primera regla de la hospitalidad y de nuestros gobernantes, mientras condena a una parte importante de sus vecinos al exilio y al desarraigo; una ciudad que aísla, que segrega, que impide que todos se miren a la cara, que destruye toda habitación posible; una ciudad que, en suma, cierra la puerta a la vida de la comunidad y, por tanto, cancela las condiciones para lo que la ciudad fue concebida. Vergonzoso, Sr. alcalde.

En consecuencia, reclamamos al Gobierno, en línea con lo acordado con Unidos Podemos, que deje de temblar ante los buitres y acometa la tarea cuanto antes de promulgar una legislación sobre la vivienda, y en particular sobre la vivienda en alquiler, que limite los precios, y proteja a la población frente a los abusos, al tiempo de que promueva un parque público de vivienda social donde la ciudadanía pueda echar raíces y tener garantizada un modelo de vida conforme a lo que nos señala nuestra Constitución. Porque desde Podemos Tres Cantos pensamos que ¡Sí se puede!

Firmado: Félix Arana


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